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Archivos para 'Inventos' Categoría

Artículos sobre “grandes inventos” de todos los tiempos

Candados y prohibiciones

Publicado por cosmocax on 28 Enero 2008

Hoy os voy a hablar de un invento curioso…el candado. Y es curioso, porque veréis que su historia se ha forjado a golpes de pequeños imprevistos, o como le gusta decir a la gente, estar en el sitio adecuado, en el momento adecuado, ahora lo entenderéis.

Se atribuye el invento del candado a un señor, al que por lo visto también se le atribuye ser el padre de la ingeniería sueca, un tal Christopher Polhem. Así que si es el padre, debemos darle las gracias porque sus descendientes han inventado cosas tan interesante como:

  1. el cinturón de tres puntos. Nils Bohlin ingeniero que trabajaba en Volvo.
  2. la dinamita. Alfred Bernhard Nobel, no hace falta que explique quien es este tipo…
  3. el rodamiento . Sven Wingquist, quien fundó una empresa que os debe sonar precisamente a rodamiento, SKF.
  4. el Absolut Vodka :). O vodka sueco de Lars Olsson Smith
  5. y como no, el IKEA. Y me niego a comentar nada sobre esto…

Volviendo al invento del candado, nuestro amigo Christopher, en el siglo XVII, inventó y produjo el candado conocido como “candado escandinavo” (qué ocurrentes eran en aquellos tiempos), que venía a sustituir a las cerraduras, que eran más caras y complejas de utilizar en las puertas o cualquier otra sitio a proteger. El caso es que nunca fué, y creo que nunca ha sido una solución infalible, así que como podéis imaginar, muchos otros han querido mejorarlo a lo largo de la historia.

De esta manera llegamos al siglo XX, donde Harry Soref, cerrajero y inventor, observando que a principios de siglo, para ofrecer mayor seguridad, se comenzaban a fabricar las puertas de las cámaras acorazadas de los bancos, y también los barcos de guerra, en acero laminado, pensó que el podría ofrecer mayor garantía fabricando candados de igual manera. Después de que ninguna fábrica quisiera comprarle su invento, consiguió financiación, para comenzar a producirlos en una habitación con una taladro, una prensa y un bocadillo de atún (indispensable en un taller). Así fundó Master Lock, que a muchos puede sonar, sobre todo a los que se dediquen al “acopio de lo ajeno”…

Hasta aquí, todo normal y común en el mundillo de los inventos, pero ha habido una cosa que me ha llamado la atención, y por eso os he comentado lo de estar en el sitio adecuado, en el momento adecuado… Resulta que Harry, como todo buen emprendedor, las estaba pasando canutas al principio, pero una situación aparentemente inconexa sucedió, que dio el impulso a su compañía para convertirla en lo que es hoy, la ley seca o antibotellón :). Al empezar a cerrarse todo tipo de establecimientos que suministraban y vendían alcohol, una buena manera, era colocar ese reciente invento que parecía tan fuerte, el candado, así que los federales de New York City, hicieron un pedido de 150.000 unidades, y allí empezó todo.

Por cierto, que la única razón por la que intento entender como acabó un sueco vendiendo candados en EUA, es porque en Noruega, también tuvieron en una época similar una ley seca, igual desde allí viajaron las notícias…¡quien sabe!

Yo me inclino a pensar que un gallego que había ido a Noruega a buscar fortuna, escapando de la prohibición de beber vino y cerveza ¡vaya sitio! Juntó unos pequeños ahorros que había guardado, y construyó un barco para irse a Nueva York, para seguir bebiendo, a buscar fortuna de nuevo. Allí, al encontrarse de nuevo con la misma prohibición exclamó: ¡otra vez los putos Master Lock! Y mientras iba detenido por estar en la barra del bar, explicaba a un federal que era un Master Lock… Por cierto, que una vez salió de la cárcel (sobornando con chorizos y jamons a los vigilantes), adaptó su barco para la pesca de atún y decidió volver a casa (la morriña), una vez allí, dedicándose a la conserva de la pesca, volvió a recordar el acero laminado de los malditos candados y fundó una empresa, que más tarde creó un invento redondo…¿quién se atreve a adivinar quién es? (sólo hay que echarle un poco de imaginación, enlazar temas e historias, y mirar las palabras que os he subrayado)

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Libro: El manual del inventor

Publicado por cosmocax on 16 Noviembre 2007

Lo primero que quiero decir sobre mi lectura de este libro, es que me lo he pasado bomba. Y os digo esto para que comprendáis, perdonéis, y dejéis para el fin de semana este tocho de artículo que he escrito.

Pep Torres, a parte de ser un inventor con mayor o menor éxito, un creativo más o menos rompedor, un publicista más o menos ingenioso, y un tío muy cachondo (perdona por la confianza Pep), me ha dejado claro con este libro que es una persona con una visión global. Y como yo me considero también una persona con una visión global (por lo grande que tengo la cabeza, y por ende los ojos), y encima más guapo que él, pues he encontrado muchísimas afinidades, y realmente, en vez de tomar notas interesantes de este libro, casi me lo he fotocopiado entero ¡ui! Esto no lo podía decir ¿verdad?

Para no dejaros en ascuas, aunque luego vuelvo con este tema, cuando hablo de una persona con visión global, me refiero a una persona no sólo con una visión en 360º de la vida, el trabajo, las personas, la sociedad y en general de la información, sino con la ilusión y energía diarias por conocer lo desconocido, sin prestar atención a si es algo realmente necesario de aprender en ese momento o no (esto es mi perdición, y desde que tengo internet, pffff). Esto, acaba permitiéndo saber un poco de muchas cosas, que no es que sea mejor que saber mucho de pocas cosas, pero cada uno toma un camino en el que se siente cómodo en esta vida, o al menos debería ser así, y así lo he elegido yo, o mis programadores en Matrix…

Como breve introducción, os comentaré que Pep Torres es un creativo-inventor-publicista (por ponerle algún calificativo que todos entendamos, y que no le insulte, claro). Ha realizado desde composiciones musicales (hay una anécdota divertida en el libro), diseño gráfico, escritura, carterista y publicidad, hasta por supuesto, inventos. Además, creó su propia empresa para ayudar a los inventores noveles a sacar sus proyectos adelante, llamada After Work, que dio paso, después de unos fuertes ardores de estómago, a Stereonoise, su actual empresa. Algunos puede que lo recordéis porque apareció presentando inventos en Crónicas Marcianas y otros programas, y más recientemente por realizar inventos de dudosa utilidad real, pero que realmente son potentes herramientas publicitarias al servicio de sus clientes ¡túuuuuu!¡tú eres muy listo tío! (esto lo digo con voz de Robert de Niro)

Entrando en el libro El manual del inventor, no sólo recomendaré su lectura a aquellas personas interesadas en la creación, o ideas o inventos, que es a quienes en principio está dirigido el libro, sino que dada la riqueza temática alrededor del proceso de invención que nos plantea el autor (y aquí me he marcado unas palabras bonitas), creo que puede interesar a cualquier persona que esté, o quiera estar ligada al ciclo de vida de un producto, ya que su lectura les permitirá conocer las raíces de un producto que llega al mercado y como se incuban, mastican, pelean, maduran, y a veces se escupen las ideas que finalmente se convierten en productos a veces malos, y a veces buenos. De esta manera, opino que comerciales, responsables de producto, mercadotécnicos, diseñadores, publicistas, engordadores de cerdos, proyectistas, y por supuesto inventores y curiosos, encontrarán en este libro información “jugosa”, ya que en él, Pep, no sólo explica por completo el proceso de invención, sino que abarca todos los procesos anteriores y posteriores a este, entrando desde el diseño y condiciones de nuestro propio espacio o “santuario”, hasta los trucos y técnicas para saber presentar un producto o captar la atención sobre él. Es realmente interesante la manera que tiene de plantear estas situaciones, y sobre todo, de explicarlas de una manera sencilla, didáctica y divertida (como yo en este blog, mientras nadie diga lo contrario).

En resumen, el libro trata todo el proceso desde que se tiene una idea, chispazo, aparición o como queráis llamarlo, hasta que se fabrica y vende el producto, pasando por protección legal, licencias, creación de prototipos, ayudas legales (económicas irlas olvidando), tópicos en la invención, errores más comunes, y un completísimo compendio de puntos, que de ahí sacaría el amigo Pep Torres, eso de llamarlo “manual” ¡o igual no se le ocurrió a él! ;)

Para acabar con el libro, quiero hablaros de un punto cumbre para mí en el libro, y del que ya he dado una pincelada al inicio, y que debería estar escritos en algún tipo de servilleta de bar que aguantara mucho tiempo la tinta, al menos un par de horas.

Habla en una parte del libro de algo que ya os he comentado al principio: la visión global. A partir de aquí, hago un machihembrado entre sus palabras y las mías, las suyas las remarco y me permito escribirlas citando la fuente, así que espero no tener problemas y que nadie me diga que copio. Comenta que muchos inventores, y yo lo hago extensible a todas las personas, leen únicamente revistas técnicas sobre su campo, o se centran en la información y avances sobre un número de temas muy reducidos, y generalmente conectados entre sí, esto provoca una visión con “efecto túnel”, justamente lo contrario a lo que yo enuncio y que hace perder toda capacidad para innovar o mejorar. Así que nos propone Pep Torres, que haciendo caso de una recomendación de Jordan Ayan, que tiene un libro sobre creatividad, y cuyas palabras no subrayaré porque tendría que hacerlo con doble línea, por ser una cita dentro de la cita: ve a una gran librería, una de esas que tienen una gran sección de revistas de todos los ámbitos imaginables, y sin fijarte en las revistas haz que el azar haga caer una revista en tus manos. Al llegar a casa te la lees de arriba abajo, tratando de convertirte en un buen conocedor del tema. Tras varias semanas de repetir este ejercicio, te aseguro que tendrás la mente realmente abierta. Ahora añado no, no aproveches la excusa para cada vez que vayas coger el Playboy, el Penthouse y el Private y explicarle ese rollo a tu mujer, porque quizás en vez de acabar con la mente abierta, acabas con otra cosa abierta…

Por último os dejo un enlace a un archivo en PDF, de la Revista if…la revista de la innovación, que en sus páginas 31 a 35, transcribe una entrevista realizada a Pep Torres, con motivo de su exposición Futour.

Ficha técnica

Autor: Pep Torres

Título: El manual del inventor

Tema: Guía práctica

Páginas:331

Editorial: Planeta

ISBN: 84-08-03850-8

El manual del inventor

P.D.: Por cierto Pep, no me he leído el libro de El alquimista todavía ¡toma! ¡por mandón!

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El ascensor

Publicado por cosmocax on 12 Noviembre 2007

Hoy toca hablar de un invento. Y hablaremos de un invento que ha hecho mucho bien, pero que ahora está haciendo mucho mal. Bien porque como todo invento, ha significado un avance significativo, y una comodidad para muchas personas; y mal, porque se ha extendido tanto su uso, y esto es una opinión, que la gente ha dejado de usar las escaleras para subir un piso o dos, y esto es un gran problema para nuestra salud, pero de esto intentaremos hablar otro día.

Además, dentro de este invento, que ya tiene unos cuantos siglos, existen numerosas informaciones confusas sobre inventos y avances, así que con este artículo, espero aclararlo todo, y también espero que cojáis a todos vuestros amigos, familiares y conocidos, y lo traigáis a este blog a leerlo, y que nadie más vuelva a equivocarse.

El invento y los avances sobre el invento, podemos dividirlo en cinco fases, así aprovecho y pongo ahora una estructura de cinco puntos, que darán nivel al artículo:

  • Fase 1 - Las ampollas de Vitrubio. Digamos que en este primer periodo, que empieza en el antiguo Egipto, el arquitecto romano Vitrubio fue el primero en describir una plataforma, que subía y bajaba por el interior de una estructura, mediante un contrapeso y una polea de manivela, que accionada seguramente por esclavos, era la que permitía hacer subir o bajar la plataforma. Como sabéis que en este blog, se hace periodismo de investigación, hemos descubierto una carta manuscrita (en jeroglífico, claro) donde Vitrubio, le decía a su primo que harto de tener que subir a supervisar la obras de las pirámides en las plantas superiores, porque se le hacían unas ampollas en los pies capaces de desbordar el Nilo, y había estado trabajando en el diseño de esta plataforma. No, si ya era extraño que en ese tiempo alguien se molestara en inventar algo para ahorrarle trabajo a los esclavos…Por cierto, que este tipo de mecanismo, con contrapeso, manivela y brazo/s humanos, fue instalado durante siglos en palacios y mansiones de reyes, banqueros y otras sanguijuelas…

  • Fase 2 - El inventor justiciero. Un poco antes de la mejora que introduciremos en la tercera fase, ALGUIEN, del que se desconoce su nombre, y que podríamos llamar el inventor justiciero, ayudó sin duda a acabar con la esclavitud “ascensoril”, ya que inventó la propulsión mediante la máquina de vapor para accionar los ascensores. Sin duda este hombre, que hizo tanto bien, y que quiso guardar el anonimato, es venerado en muchos sitios mediante una figura con capucha (por aquello de que no sabían que cara ponerle), y una manivela rota en la mano, como símbolo libertario.

  • Fase 3 - Llegó el americano. Como todo buen invento que se precie, llega un día en que un americano tiene que aportar algo o hacer alguna versión, por eso son la primera potencia inventora (sino estoy equivocado). Además, y a esto me refería anteriormente con informaciones confusas, su nombre ha quedado ligado al ascensor como si fuera él realmente el inventor, cuando desde hoy, y gracias a este blog, todos sabemos que fue el cabrón de Vitrubio. Pues bien, ni siquiera se llamaba aún ascensor cuando el Sr. Elisha Graves Otis, inventó un sistema de seguridad, que permitía que si el elevador, debido a una rotura del cable (que era bastante habitual), adquiría una velocidad excesiva, mediante un sistema de rodillos y dientes, lo bloqueaba completamente, evitando…Aquí podéis ver una imagen extraída de la Wikipedia, donde se muestra la patente solicitada por el bueno de Otis. Como imagináis, la historia no es así de sencilla ¿porqué estudió Otis este sistema? ¿qué razones le movieron? Pues no lo sé, tendremos que seguir investigando, sí podemos decir que ha sido un… invento en la tercera fase.

  • Fase 4 - El comercial. Llegamos a la cuarta fase, y en ella nos encontramos a un francés León-François Édoux, que no sólo creó una nueva versión de accionamiento del ascensor, sino que bautizó su invento para diferenciarse de los demás, y le puso el nombre con el que ha llegado a nuestro días, el ascensor. Primero la parte técnica, que es más corta; su mejora consistió en eliminar las poleas y cuerdas de los mecanismos de accionamiento del ascensor, sustituyéndolo por un sistema de pistón hidráulico, que mediante un motor de vapor, recibía o evacuaba agua a presión del circuito, este cambio de presiones hacía que la plataforma subiera o bajara, este señor llegó a instalar uno en la Torre Eiffel, total para 1665 escalones de nada. En cuanto al nombre, resulta que León, que es ancestro de Chiquito de la Calzada, trabajaba para una empresa de plataformas elevadoras, y cuando presentó su invento, viendo el entusiasmo que provocó ante los asistentes, se dijo, es el momento de mejorar mi sueldo; mientras pensaba esto, los jefes le preguntaron: León ¿qué nombre le has puesto? Creyendo él, que le preguntaban sobre que quería a cambio por el invento contestó: un ascenso.

  • Fase 5 - Saltan chispas. En 1887, la empresa Siemens&Halske presenta el primer ascensor accionado mediante corriente eléctrica. La verdad es que esto ya no tiene ningún mérito, hoy en día todo funciona con corriente eléctrica. Nos hubieran sorprendido si lo hubieran inventado a pilas, para joder al personal cuando se acaban, o que tuvieras que echar un euro cada vez que te subes a uno, para esto, no tenían más que haber puesto un pozo de piedra con agua en mitad del ascensor y ya estaría. Por si alguien se apunta la idea, recordar mi jamón…

Después de todos estas mejoras y modificaciones, llegaron los botones, las luces fluorescentes que lo hacen parecer una nave espacial, los chicles enganchados en las paredes que separaban una puerta de planta de otra, las puertas de seguridad, los graffitis en los cristales, las pegatinas del Bollycao, las peleas con los vecinos, etc.

Pues con esto hemos llegado al final del trayecto de este apasionante invento, que tantos sustos y satisfacciones nos ha dado. Un lugar de encuentro sin duda, donde la misma situación puede a veces ser un sueño, y otras una pesadilla. Por ejemplo, y sin entrar en detalles, que puede ser que alguien esté comiendo, se me ocurre pensar en la cercanía del compañero de viaje, en su aroma, en su ropa…cada uno que se imagine lo que quiera.

Gracias a Daquella Manera por la foto, me hizo gracia al verla, y aquí está.

Otras informaciones sobre ascensores: esta información es curiosa, aunque desconozco su veracidad, es una tabla con los ascensores instalados en el mundo. Este artículo de Microsiervos, contiene un ascensor espectacular, como mínimo se os abrirá la boca un par de centímetros…

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Buscar o crear necesidades

Publicado por cosmocax on 29 Octubre 2007

Este es un tema recurrente para muchas personas, y como todo en la vida, cada uno tiene su opinión. Y menos mal, sino siempre esto sería muy aburrido. Como suelo comentarles a mis amigos, justo antes de dormirlos: lo mejor de las opiniones es que cada uno puede tener la suya; así que es una pena que la gente las “copie”, en vez formarse la suya ¡pero si son gratis!

Dicho esto, hoy os quería hablar sobre las denominadas “necesidades del mercado, o necesidades de los usuarios”, desde el punto de vista del negocio. Y más concretamente, del hecho de cómo deben buscarse la vida las personas o empresas para vender, que normalmente es su objetivo, vender y ganar dinero, aunque algunas lo disimulan muy bien.

Las opiniones más comunes, entre la que se encuentra la mía casi siempre, es que las empresas deben buscar las necesidades. A partir del momento en que se descubre una necesidad, se deben crear los productos o servicios para cubrirla, de esa manera, tendrás negocio (aunque nunca asegurado). Podríamos decir que esta es la manera en que se rige nuestro mundo desde hace muchos años. Ya sean inventores, iluminados, embaucadores, vendedores o otros profesionales han descubierto un día esa necesidad en el mercado, y han puesto todos los medios para que su idea se materialice, y de esta manera, hacer la buena acción del día: “un bien para la comunidad” (y otro para su bolsillo, en la mayoría de los casos).

La otra opinión, dice que las necesidades son creadas, o deben ser creadas para poder vender la idea. Esta opinión no es que sea contraria a la anterior, simplemente, creo que es una manera “más actual” de abordar el mercado, y dependiendo del punto de vista con el que se mire, puedes creer que estás más cerca de esta opinión, cuando realmente lo estás más de la anterior. En este caso se trata en que el mismo inventor, iluminado, embaucador, vendedor o profesional que un día crea un producto o servicio, no lo ha hecho porque ha detectado una necesidad en el mercado, sino que lo que hará es “forzar al mercado, para que necesite ese producto”.

Dicho esto, supongo que cada uno estará ahora mismo intentando imaginarse un producto y acercándolo a una opinión o a otra, ¡tú! ¡el de los Donuts! Siempre pensando en comer, ¡y tú! ¡el del látigo! ¿tú te crees que puedes pensar en eso a estas horas? Y anda que el de la mantequilla…

Vamos a ver cual es mi opinión acerca de dos grandes inventos. El primero para mí es claramente un producto que ha venido a cumplir con una necesidad que existía en la sociedad, y del que me gustaría hablar un día (me lo apunto, y si de aquí a dos años no he escrito nada, me pegáis el toque). Se trata de la fregona; ese “palo con pelos”, que no ha sido desde siempre el sistema de limpieza de suelos, si miráis las pinturas rupestres de alguna caverna, no salen fregonas. Hasta hace no mucho, la manera de limpiar los suelos, era arrodillándose, y con un cubo y trapos, limpiarlo todo. Así que, para mí es un invento que vino precedido de una necesidad existente.

Ahora el segundo ejemplo, y lo escojo especialmente porque es el típico caso que aparece cuando una persona está convencido con la segunda opinión. Se trata del teléfono móvil. Son muchos los que creen que es un producto que no era necesario para la sociedad. Simplemente se trata de una comodidad más, que ha acabado convirtiéndose en una necesidad, y que encima ha llegado incluso a provocar problemas relacionadas con él, como la adicción (me ha dado por pensar ahora si habrán personas adictas a la fregona).

Pues bien, ahí os dejo esos dos casos, cada uno con su opinión que haga lo que quiera. Yo, como tengo este blog, y de algo tengo que escribir, pues mira. Por cierto, si alguien se anima, espero vuestros comentarios, sobre todo si conocéis a alguien con, o padecéis adicción, a la fregona…

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El día que todo cambió…llegó el ratón

Publicado por cosmocax on 17 Octubre 2007

El día que a nuestro amigo inventor se le ocurrió que debía investigar un aparato capaz de controlar un puntero que se desplazaría por una pantalla, su mujer seguramente le preparó una tila, le puso los pies en alto, y le acarició la cabeza hasta dormirle. Al día siguiente se despertó con la misma idea, así que se dio cuenta de que no había sido un sueño, y que quería crear un dispositivo capaz de recorrer una pantalla que permitiera al usuario interaccionar con el ordenador.

Este señor es Douglas Engelbart, nacido en Oregon (EUA), y que estudió ingeniería eléctrica en ese mismo estado. Supongo que fruto de todos los calambrazos y descargas que debió recibir en estos años, decidió que estudiaría la manera manejar los aparatos, pero a distancia, sin acercarse…y lo consiguió (por esta misma regla, si a las ratas de laboratorio que se le aplican corrientes en los experimentos al ir a coger su queso, se les diera la posibilidad de estudiar una carrera y de montarse una taller en el garaje de su ratonera, acabarían inventando un brazo robótico construido en plástico aislante para coger sus ansiadas porciones).

Volviendo al tema, Douglas fue técnico de radio durante la II Guerra Mundial, y quizá esto, junto con las descargas sufridas, le empujó a dedicar sus esfuerzos a la investigación, para poder ayudar a los demás (sentimiento muy arraigado este en EUA….uuuuummmm, vale, lo dejo aquí). Así que eligió el campo de las computadoras para mejorar la manera en que las personas debían trabajar con él, y en esta vía, no sólo creó y patentó algunos dispositivos, que siguen siendo de lo más común hoy en día, sino que ayudó también a otras muchas investigaciones como la navegación por ventanas, internet, las primeras redes, etc. De hecho su laboratorio, fue uno de los primeros nodos de las famosas redes militares que dieron lugar a las actuales redes y internet. Así que el invento que nos ocupa formaba parte de una investigación cualquiera, pero que realmente ha apoyado, sin ningún lugar a dudas, a la evolución y expansión de las computadoras, ese es el mayor mérito que se debe otorgar.

El primer ratón que se construyó no tenía bola, sino que tenía dos ruedas una vertical y otra horizontal respecto al movimiento, en la que cada una se capturaba la señal de desplazamiento en las coordenadas X-Y, controlando como podéis imaginar los movimientos arriba-abajo, izquierda-derecha, del puntero en el monitor, ademas tenía un único botón. A partir de aquí no hace falta que entremos en explicar la evolución de estos dispositivos, pero sí que quiero remarcar que este funcionamiento de captura de las coordenadas sigue siendo la base de todos los dispositivos que existen hoy día ya sean con bola, con lectura óptica, con captura del movimiento de los ojos (especiales para discapacitados), etc, todos ellos capturan el movimiento en las dos coordenadas, y lo transmiten al ordenador que se encarga del desplazamiento del puntero. Con esto quiero remarcar de nuevo la importancia de la idea, más que del dispositivo en sí, ya que en cada época, y debido a los avances de otras tecnologías, el soporte físico del invento ha ido evolucionando, pero no la idea en sí. Idea que por cierto, surgió como casi todas de una necesidad, ya que pensó en todas las cosas que se deberían poder hacer con una computadora, pero que un teclado no permitía, como por ejemplo dibujar (y no voy a hacer comentarios sobre qué dibuja cada uno en su casa…)

El primer empresario “que le dió salida” al invento fue Steve Jobs ¿os suena? Sí, sí, el pesado de los iPhone, iPod, iKjoerse y demás. Fue el primero que comercializó este dispositivo en una de sus computadoras, de ahí que muchos hayan creído que él fue el inventor. Se dice que el amigo Jobs le pagó cierta cantidad por hacer uso comercial de este, aunque existe mucha controversia con este tema, ya que también se dice que nunca “el bueno” (por no poner tonto) de Engelbart, nunca ha cobrado ni un maravedí por su invento…¡sobrados que van algunos! Por cierto la patente la solicitó en 1967, y no lo llamaban ratón o “mouse”, sino dispositivo para controlar las operaciones en una pantalla de computadora, así que es fácil entender porque se le llamó desde el principio de otra manera…

Aquí os dejo varias fotos del invento. La primera, aunque parezca un costurero, es una réplica del primer ratón, en madera de sauce gregoriano con barniz templado al fuego. La segunda donde se muestro el mecanismo de funcionamiento de captura del movimiento de un ratón, y la tercera una foto de nuestro querido amigo Douglas Engelbart, por si un día lo encontráis por vuestro barrio y le queréis dar las gracias (si hacéis clic sobre cada una de ellas, las podréis ver en grande).

Por supuesto, no tengo ni que decir, que si queréis ampliar conocimientos, podéis acudir a la Wikipedia donde encontraréis mucha más información, y menos tonterías que las que pongo yo aquí…

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Tacos (sin más)

Publicado por cosmocax on 24 Septiembre 2007

Me ha costado encontrar el título para este artículo, he empezado a hacer juegos de palabras, luego dobles sentidos, luego he consultado la RAE, y al ver que taco, tiene 27 acepciones, lo he dejado por peligroso, igual alguno se ofendía, y ya la teníamos montada…

Del taco que os quiero hablar, es concretamente del que se encuentra en la acepción 19: “Trozo de madera o de plástico, de forma más o menos alargada, que se empotra en la pared para introducir en él clavos o tornillos con el fin de sostener algún objeto”.

La patente de este invento data de 1911, así que en unos pocos años será centenaria. Su inventor fue John Rawlings, un ingeniero británico, al que le encargaron enganchar una serie de accesorios eléctricos en una pared del Museo Británico, pero mientras tomaban té, le pidieron que debía ser de manera que no deteriorara las paredes y que se notaran lo más mínimo posible. Raudo y veloz, nuestro amigo John se fue a su casa, creo que el té no le sentó bien…

Hasta esos días, para enganchar cosas en la paredes, tenían los dos sistemas típicos. El primero, muy en desuso, consistía en vaciar un trozo de pared, para poder empotrar en él un trozo de madera, de esa manera, ya se podía atornillar sobre ella cualquier cosa. La historia no lo cuenta, pero Cosmocax, en un alarde de capacidad investigadora, ha descubierto que John tenía un trauma de su juventud: su madre cada vez que salía de viaje, traía un plato con bonitos motivos lugareños, o un tiesto, o un plato para los huesos de las olivas, etc, y el bueno de John, que al ser ingeniero se suponía que era el manitas, tenía que colgarle los platos a su madre. El segundo sistema, conservado hasta hoy, por su bajo coste, es masticar chicles hasta quitarles el sabor y el color y utilizarlos para ir enganchando la instalación a la pared, aunque también se utilizado para ir aguantado los cristales que vibran en algunos ventanales. Aquí tenemos un detalle de la casa de John (gracias a González-Alba por la foto):

Así tenemos que John, tenía muchísimas ganas de demostrar al mundo que se podían hacer las cosas mejor, y sobre todo de irse de casa. Así que pensando en el principio de expansión, inventó un trozo de tubo de latón con varias marcas longitudinales para favorecer que se expanda. Ese tubo se introducía en un agujero hecho previamente en la pared, y que al introducir el tornillo y empezar a roscar, se expandía, apretándose contra la pared, quedando fuertemente anclado. Ese mismo principio de expansión es el mismo que hace que si nos atiborramos a comer, nuestro cuerpo se expanda hasta el infinito y más allá (aunque nuestro cuerpo tiene varios mecanismos para reducir esa expansión).

Inmediatamente después de su invento, John cambió el latón por resina, que se adaptado mejor a todas los materiales, donde se podía insertar el taco. Ya sólo quedó comenzar a hacer publicidad de su invento, y fundar la fábrica Rawlplug Ltd. Durante largo tiempo recorrían pueblos y pueblos con sus carrozas, haciendo demostraciones de como una taco podía sujetar mejor sus platos en la pared que un gran taco de madera; mientras tanto, a su lado, otros mercaderes vendían crecepelos milagrosos, pociones para rejuvenecer la piel, y máquinas para convertir hilo en bonitas vestiduras, como veis, no han cambiado mucho las cosas… Pero una gran idea volvió a demostrar que John estaba muy necesitado de marcharse de casa, se le ocurrió publicitar su invento en la portado del diario Daily Mail, cosa nada habitual en esa época, y que supuso un hito en la historia de su invento y la publicidad (esto segundo lo digo, no se si será cierto del todo, a ver si alguien dice algo al respecto).

A esta primera patente, siguió en los años trenta, otra variante del taco, metálica y con un inserto que al roscar el tornillo tiraba hacia atrás de ella, abriendo el taco y empotrando fuertemente las paredes metálicas en el agujero. En la foto, podéis ver los primeros cinco modelos diferentes, pero del mismo tipo, y el sexto, que lleva un cáncamo, con el sistema comentado del inserto, fijaros que al dar vueltas la rosca que lleva el cáncamo, tirará hacia atrás de la pieza de latón (amarilla) que se ve abajo, chafando y expandiendo el plástico dentro del agujero. Por cierto, fue en los años sesenta, con la expansión del uso de los plásticos, cuando empezaron a fabricarse los tacos en plástico.

Enlaces interesantes:Como sacar un taco de la pared cuando se resiste“; “Historia de Rawlplug (en inglés)“.

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Lo nunca visto de Leonardo da Vinci

Publicado por cosmocax on 17 Septiembre 2007

Bueno, como os comenté, en mis vacaciones por Italia pasé por la ciudad de Vinci. He aquí la prueba de ello. Al lado del cartel, se puede leer “Città del vino dell’Europa”, pero este es un tema que aún no tengo estómago para comentar…

Vinci

Supuestamente, Vinci fue cuna de uno de los más grandes inventores de todos los tiempos, Leonardo da Vinci, o por lo menos, le dio un sobrenombre para no confundirlo con Leonardo, la Tortuga Ninja. Porque realmente nació en Anchiano, una aldea junto a la ciudad de Vinci, o al menos eso ponía en las señales de tráfico que nos llevaron a su casa.

Sobre Leonardo no voy a escribir nada, porque para eso está la Wikipedia, y allí hay información para dar y vender. Así que sólo aprovecharé para enseñaros un par de fotos que hice, y que sólo podréis ver en este blog, o gastaros la pasta para ir a Italia.

Esta primera es la puerta de su casa. A los 4 vientos, bien comunicada, 3 habitaciones, chimenea, con olivos dentro de la finca y estupendas vistas. ¡Baratita, baratita! La segunda foto es lo que se ve desde un pequeño balcón debajo de la casa, y la tercera lo que se ve desde la única ventana que tiene la casa. La última es una foto del interior donde se puede ver la chimenea, un busto del famoso autorretrato de Leonardo, un libro de visitas donde dedicarte a buscar la última tontería en tu idioma, y…

Puerta VinciVistas 2 VinciVistas 1 VinciInterior Vinci

Alguna cosa más os enseñaré más adelante…

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Inventos buenos y bonitos: alfabetos para ciegos

Publicado por cosmocax on 30 Julio 2007

Inventos hay de muchos tipos, inútiles, brillantes, ingeniosos, complicados, surrealistas…pero los hay que son especialmente bonitos, porque son fruto de las ganas de ayudar a los demás.

Por supuesto, que inventos bonitos también hay muchos, y como dicen que para gustos los colores, supongo que a muchos le parecerán bonitos inventos para ayudar a los demás como: la muñeca hinchable con labios anatómicos, las bolas de petanca trucadas, el monopatín nuclear…¿el monopatín nuclear? eso no está inventado ¡vamos cabezas! esto puede ser el bombazo del año que viene…

Bueno, toda esta circunlocución es para acabar hablando de un invento bonito de verdad, de esos concebidos para ayudar a un colectivo de personas con problemas de comunicación, que si pensáis detenidamente, es uno de los mayores problemas a los que se puede enfrentar una persona ¿os imagináis no poder comunicaros con las personas de vuestro entorno? Pensadlo.

Os voy a hablar de los alfabetos para ciegos. Casi todos los sistemas creados, o básicamente los que han tenido mayor difusión, se basan en tipos de escritura en relieve, que se realiza sobre variados tipos de superficie, básicamente papel y plásticos.

El primero que trató de crear un tipo de escritura con este sistema en relieve, fue Valentín Haüy, un francés muy espabilado, que hablaba 10 idiomas y era maestro calígrafo, y que en 1793 creó un sistema donde se daba relieve a unas letras de gran tamaño (tipo HOLLYWOOD). Se usaba tanto con letras, cómo con números, y eso permitió a un gran número de ciegos de la época a escribir y realizar pequeños cálculos. El mismo creó una fundación para poder enseñar su sistema, el Instituto de los Niños Ciegos.

En 1837, un tal T.M.Lucas creó un alfabeto con símbolos fonéticos en relieve, que más tarde mejoró James H. Frere creando el salto de línea que permite leer de izquierda a derecha la primera línea, y de derecha a izquierda la siguiente, para que el dedo no pierda la referencia.

Pero hasta aquí todos tenían un problema, eran sistemas que facilitaban la lectura, pero no la escritura. Hasta que llegó Louis Braille, que era alumno del instituto creado por Haüy, y que con sólo 16 años creó un sistema totalmente diferente que permitía a los ciegos no sólo leer, sino también escribir fácilmente.

El sistema que Braille construyó, estuvo basado en la idea inicial de un militar francés que utilizaba un sistema semejante para transmitir órdenes al frente. El alfabeto Braille está basado en una combinación de 1 a 6 puntos para construir cada uno de los signos. Y no sólo facilitó la lectura, sino que debido a su sencillez, permitió que personas ciegas pudieran llegar a mantener correspondencia, ya sea grabando con pequeños punzones, o con máquinas inventadas para ello.

 

¿Porqué 6 y no 8 ó 20 puntitos? Aunque con 8 puntos fue probado, ya que ofrecía mayor número de combinaciones, las personas tenían que recorrer con el dedo cada unos de los símbolos, lo que complicaba el asunto. Resulta que con 6 puntos, las terminaciones nerviosas de las yemas de nuestros dedos, pueden reconocer de una vez de qué signo se trata. Aunque algunos como yo tenemos los dedos como las ranas, regordetes en las puntas, de aporrear el teclado…

Supongo que algunos de vosotros os lo habréis preguntado, y sí, existen varios tipos de braille, adaptados para los signos de otros idiomas como el ruso, el coreano, el japonés, el griego, etc; pero todos han sido creados basándose en el latino (el de la foto), así que podríamos decir que es bastante universal, aunque no todas las personas con problemas de visión utilizan este sistema.

Por último, y como curiosidad, ya que motivó mi interés por saber más acerca del alfabeto Braille, es que las personas ciegas tienen entre otros problemas, uno especialmente delicado, y es el de reconocer los billetes; se pueden guiar por su tamaño, y aunque el tacto de los números suele ser un poco más rugoso que el resto del billete, cuando llevan un tiempo en curso, y les hemos dejado cada uno un poco de roña pegada, ya no son identificables. En la Wikipedia, comenta que en Canadá se creó un sistema similar al Braille, que aunque no está basado en éste, permite el reconocimiento del valor mediante una serie de puntos grabados.

Si tenéis más datos sobre estos tipos de escritura, podéis escribir algún comentario, será bien recibido. A mí me ha parecido interesante leer algo sobre el tema, pero me imagino que me dejo muchas cosas en el tintero…

Si quieres leer algo más:

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Grandes inventos: el inodoro

Publicado por cosmocax on 4 Julio 2007

Me vais a permitir un artículo un poco escatológico, no es que sea un artículo de mierda como otras veces, es que os voy a hablar del aparato recolector de mierda por antonomasia: el inodoro (luego entramos en la lista de nombres).

Todo esto viene por el artículo anterior, claro, tanto rato viendo el inodoro ahí, que se me ocurrió investigar sobre su historia, y como siempre, curiosa.

El invento, con toda la ingeniería que hace que funcione, se le atribuye a un tal John Harington, que lo inventó en el 1597 en Inglaterra. Decía de él: es una simple abertura en el suelo que no necesita pozo ciego, ya que una corriente de agua, controlada por un sistemas de válvulas, palancas, pesas y manivelas controlan a la cisterna para abrirla y cerrarla.

Como todo en esa época, iba a parar a palacio, se instaló uno para la reina Isabel I de Inglaterra, que decía tener una nariz extremadamente sensible (claro, la cocaína, ¡ah, no! sino estaba inventada, eso es para los reyes modernos). El caso es que el invento no acabó de convencer a la reina que prefería seguir tirando sus reales mierdas por la ventana. ¡Agua va! Gritaban ¡que cabrones! Supongo que de ahí vendrá la expresión: caen chuzos de punta.

El caso es que el Sr. Harington, que en realidad era poeta, con una gran bocaza, acabó en el destierro en la ciudad de Bath, y allí se instaló su inodoro. Y allí se quedaría…

En 1775 se patentó el inodoro con cisterna. Y fue otro inglés Alexander Cummings, pero como siempre en estos casos, tenía problemas: goteaba. Tres años después Samuel Prosse solucionó este problema. Si esto hubiera pasado en España, tendríamos los inodoros todavía goteando, pero provisionalmente…¡mañana venimos a arreglarlo!

Otro hecho constatado es que estas cosas realmente no se ponen en marcha hasta la ley no golpea con su brazo en la mesa: en 1848 el Parlamento inglés anunció (creo que con otras palabras): “A cagar todo el mundo al inodoro, este será un gran servicio para la sociedad”, y de ahí otro nombre. Curiosamente, no quería comentarlo, pero esto me lo ha dicho a mí mi primo, y es que el señor X, que tiene una fábrica de inodoro que no se como ni una rosca, es amigo del hijo del presidente de la asociación de deshollinadores, que a su vez tiene un vecino que le lleva siempre té de contrabando al ministro de sanidad, que curiosamente ha obligado a poner inodoros en todas las casas. Lo que son las coincidencias.

Os dejo unas fotos de retretes, que siempre alegran la vista, sobretodo en determinados momentos. Fijaros en la cisterna del primero. El segundo parece un florero pero es un orinario. Y el tercero…es un kit.

Os dejo un enlace a un artículo interesante, aquí. Y la definición de la Wikipedia.

Ahora viene lo mejor, y espero que participéis, seguro que sale una buena lista. Como todos sabéis al inodoro se le llama de muy diversa manera, yo de manera rápida, empiezo la lista con varios, pero ¿cuáles me dejo?

  1. Retrete
  2. Inodoro
  3. Excusado
  4. Trono
  5. Servicio

A ver esas mentes…y no os cortéis

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La máquina de escribir

Publicado por cosmocax on 11 Junio 2007

Es curioso que siempre se ha hablado que los ordenadores han hecho desaparecer a las máquinas de escribir, mecánicas o electrónicas, pero se da por sentado que un recurso todavía más antiguo, el de la escritura a mano, no está en peligro. Curiosidades de la vida…

El primer modelo de máquina de escribir, aunque parezca sorprendente, data de 1714, cuando Henry Hill, obtuvo la patente de la reina de Inglaterra sobre “una máquina para imprimir letras, solas o junto a otras”. El problema es que no se ha conservado nada del invento hasta nuestros días, así que…se siente. Así que nos vamos hasta 1829, para que el norteamericano William Austin Hurt, hiciera su patente, y el francés Javier Projean hiciera su “machine criptographique“. De esta manera, y tras unas 52 patentes diferentes, todas ellas de diferentes personas, que intentaban perfeccionar el invento, llegó la primera máquina aceptable, ideada por Christopher N. Sholes y su ayudante Carlos Glidden, y que fue producida en serie con éxito comercial limitado.

El gran avance se produjo cuando Sholes y Glidden, cansados de intentar mejorar la máquina, vendieron la patente por 12.000 dólares a dos negociantes que entraron en contacto con la empresa Remington ans sons, fabricantes de máquinas de coser y armas, que como podéis ver, se sigue dedicando al negocio más rentable. Y fue entonces cuando tras varias mejoras la máquina comenzó a tener éxito en el mercado.

Esa primera máquina era conocida como el modelo QWERTY, y si miráis ahora vuestro teclado, al lado de la tecla de tabulación, os sorprenderéis. ¡Oh! ¡Como he podido adivinar donde están esas teclas en vuestro teclado! Pues a parte de que puedo ver a través de vuestros monitores (a veces yo también me llevo sorpresas), la distribución del teclado QWERTY, se hizo de manera ilógica respecto al alfabeto, pues se buscaba distanciar las letras que más habitualmente se escribían juntas, para evitar atascos, y esa es la distribución que nos ha llegado hasta hoy en los teclados en inglés y castellano, aunque existen otras muchas distribuciones, y está probado que esta no es la mejor.

Aquí podemos ver la evolución de la máquina de escribir, desde un modelo de la marca Regina de principios de siglo, pasando por una Olivetti Letterra 32 de los años 70/80, hasta los últimos modelos aparecidos.

regina.jpgolivetti1.jpgmoderna.jpg

Para acabar, unas curiosidades:

  • existían máquinas sin 0 ni 1, ya que utilizaban las letras O y l.
  • las cintas a dos colores (rojo-negro) aparecieron como una necesidad para los libros contables (los famosos números rojos)
  • se inventó una máquina silenciosa, pero fue un fracaso puesto que a la gente le gustaba oír el repiqueteo.
  • en la jerga informática ha quedado, entre otros, el CC de los correos electrónicos, que viene del copia carbón usado en las máquinas de escribir.
  • este invento propició la aparición de correctores dela escritura como el famoso Tipp-Ex.
  • Haciendo clic en este enlace, os sorprenderéis por la cantidad de máquinas de escribir que se siguen vendido, aquí.

Si quieres leer más aquí tienes la Wikipedia, y otros artículos aquí y aquí.

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