El serrado, otro gran olvidado

Artículos anteriores: ¿Qué es mecanizar?El limadoLas herramientas del limado

Bueno, ahora voy a intentar no desvariar…

Al igual que os comenté con el limado, el serrado es otro gran olvidado que ya no se enseña en ninguna escuela. Eso quiere decir que la única formación que nos queda al respecto, es bajarnos algún capítulo de Barrio Sésamo donde aquel hombre verde (y nadie se extrañaba), se iba a la ferretería a comprar una jiju-jiju-jiju ¿recordáis? Por favor, me daría una jiju-jiju-jiju ¡qué tiempos! (Y aquí me perdí…)

El limado es uno de los procesos de mecanizado más habituales en nuestro día a día, mucha gente a cortado algo con una sierra a lo largo de su vida, aunque haya sido madera. Al igual que otros procesos que hemos visto, actúa por desgarramiento del material, en concreto por cada uno de los dientes que roza con el material.

Por supuesto para serrar necesitamos una herramienta, la sierra. Y aquí os iba a explicar los tipos de sierras que existen, pero la verdad es que he encontrado un enlace genial, completo, muy bien explicado, y con fotos, como a nosotros nos gusta, así que os enlazo directamente, y iré directamente al grano ¿cómo corta la sierra?

Una sierra, o más bien, la hoja de sierra, es una lámina metálica donde se han realizado un dentado triangular. Se llama paso a la separación entre la cresta de un diente y otro, y su valor oscila desde 0,5mm a 5mm (por dar valores aproximados). A veces, también se expresa el paso de una sierra por los dientes que caben dentro de una pulgada, así, una hoja de sierra de paso grande, tendrá pocos dientes (porque son más grandes y no caben tantos en una pulgada), y una hoja de sierra de paso pequeño, tendrá muchos dientes (son más pequeños y caben más). Explicación patrocinada por Coco.

Si observamos una hoja de sierra (ya se que algunos tenéis cosas mejores que hacer), veremos que los dientes en la hoja de sierra doblados una hacia cada lado consecutivamente, o sea que si la miramos desde arriba (viendo su espesor), veremos que hay un diente hacia cada lado consecutivamente. Esta es la misma visión que tienen muchos vecinos cuando se asoman a sus balcones por la noche, y os ven “en fila india y doblados consecutivamente”. Volviendo a la hoja de sierra, esto se hace para evitar que la hoja roce con las caras laterales, con lo que haría imposible serrar una pieza. Así que podréis observar que cuando estamos serrando algo, la ranura que producimos es algo más ancha que el grosor de la hoja. A veces en vez de realizar esta operación en los dientes, se ondula la hoja de sierra directamente. En este caso, los vecinos verían una especie de “conga”.

Ayer tenía ganas de dibujar, y os hice un bonito dibujo con esto que estamos explicando…así que finalmente he tenido que buscar un libro de donde sacar una foto para mostraros…

Sierra

Sobre el dibujo os comentaré varias cosas:

  1. Una es que no está representado el doblado de los dientes (uno hacia cada lado).

  2. Otra es que la cara del diente que está dibujada en vertical respecto a la superficie que se está cortando, suele estar curvada hacia adentro, para facilitar la entrada del diente en el material. Imaginaros el efecto de pasar una cucharilla por la mantequilla, o el helado, ggggrrrrrrrrr….pues igual.

  3. Y por último, que sí que podemos ver perfectamente, es como se produce el arranque de material, y esto es lo que provoca que al serrar cortemos el material.

Por supuesto, para cada material utilizaremos hojas de sierra diferentes:

  • para materiales blandos. 14 a 16 dientes por pulgada (paso grande)

  • para materiales normales. 16 a 22 dientes por pulgada (paso mediano)

  • para materiales duros. 22 a 32 dientes por pulgada (paso pequeño)

Esto son aproximaciones, y recomendaciones; si queréis cortar una viga de acero con una hoja de sierra con 14 dientes por pulgada (seguramente sea para madera), ya no os hará falta ir al gimnasio…eso sí, os gastaréis la cuota en hojas de sierra nuevas.

¡Y ahoraaaaa! ¡con todos ustedes! Las historias del abuelo Cebolleta….Sí, me vais a permitir que me sienta un poco mayor (que no lo soy), pero a mí sí me enseñaron a serrar en el colegio, y en el trabajo. Eso sí, otra cosa es lo que aprendí. El caso es que recuerdo varias normas básicas:

  1. La sierra nunca ha de ir plana sobre la pieza a cortar, se ha de inclinar, de manera que la sierra esté un poco más alta respecto a la pieza, cuanto más cerca mío se encuentre (al final voy a tener que dibujar).

  2. Si estás serrando más de ocho horas al día, y no estás acostumbrado, te haces polvo las manos.

  3. Para piezas muy estrechas, sean del material que sean (duro o blando), siempre serrar con paso fino.

  4. La hoja de sierra debe colocarse de manera que los dientes trabajen serrando al tirar hacia adelante la sierra (empujamos y hacemos la fuerza). En la carrera de retroceso, no se debe hacer fuerza, podemos fumar, hablar con el serrador de al lado…

  5. Cuanto más recorrido le demos a la sierra, mejor (en longitud). Esto no sé porqué es, igual me estaban vacilando.

  6. Cuando más duro sea el material, más despacio debemos hacer los movimientos.

Sierra2

Seguramente me dejo muchas cosas por decir, si se os ocurre alguna, ya sabéis, a compartir.

Artículos posteriores: El taladradoEl torneado – El fresado

Publicado el 13 julio 2007 en industria, ingeniería, procesos y etiquetado en , , , , . Guarda el enlace permanente. 2 comentarios.

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