El día que todo cambió…llegó el ratón

El día que a nuestro amigo inventor se le ocurrió que debía investigar un aparato capaz de controlar un puntero que se desplazaría por una pantalla, su mujer seguramente le preparó una tila, le puso los pies en alto, y le acarició la cabeza hasta dormirle. Al día siguiente se despertó con la misma idea, así que se dio cuenta de que no había sido un sueño, y que quería crear un dispositivo capaz de recorrer una pantalla que permitiera al usuario interaccionar con el ordenador.

Este señor es Douglas Engelbart, nacido en Oregon (EUA), y que estudió ingeniería eléctrica en ese mismo estado. Supongo que fruto de todos los calambrazos y descargas que debió recibir en estos años, decidió que estudiaría la manera manejar los aparatos, pero a distancia, sin acercarse…y lo consiguió (por esta misma regla, si a las ratas de laboratorio que se le aplican corrientes en los experimentos al ir a coger su queso, se les diera la posibilidad de estudiar una carrera y de montarse una taller en el garaje de su ratonera, acabarían inventando un brazo robótico construido en plástico aislante para coger sus ansiadas porciones).

Volviendo al tema, Douglas fue técnico de radio durante la II Guerra Mundial, y quizá esto, junto con las descargas sufridas, le empujó a dedicar sus esfuerzos a la investigación, para poder ayudar a los demás (sentimiento muy arraigado este en EUA….uuuuummmm, vale, lo dejo aquí). Así que eligió el campo de las computadoras para mejorar la manera en que las personas debían trabajar con él, y en esta vía, no sólo creó y patentó algunos dispositivos, que siguen siendo de lo más común hoy en día, sino que ayudó también a otras muchas investigaciones como la navegación por ventanas, internet, las primeras redes, etc. De hecho su laboratorio, fue uno de los primeros nodos de las famosas redes militares que dieron lugar a las actuales redes y internet. Así que el invento que nos ocupa formaba parte de una investigación cualquiera, pero que realmente ha apoyado, sin ningún lugar a dudas, a la evolución y expansión de las computadoras, ese es el mayor mérito que se debe otorgar.

El primer ratón que se construyó no tenía bola, sino que tenía dos ruedas una vertical y otra horizontal respecto al movimiento, en la que cada una se capturaba la señal de desplazamiento en las coordenadas X-Y, controlando como podéis imaginar los movimientos arriba-abajo, izquierda-derecha, del puntero en el monitor, ademas tenía un único botón. A partir de aquí no hace falta que entremos en explicar la evolución de estos dispositivos, pero sí que quiero remarcar que este funcionamiento de captura de las coordenadas sigue siendo la base de todos los dispositivos que existen hoy día ya sean con bola, con lectura óptica, con captura del movimiento de los ojos (especiales para discapacitados), etc, todos ellos capturan el movimiento en las dos coordenadas, y lo transmiten al ordenador que se encarga del desplazamiento del puntero. Con esto quiero remarcar de nuevo la importancia de la idea, más que del dispositivo en sí, ya que en cada época, y debido a los avances de otras tecnologías, el soporte físico del invento ha ido evolucionando, pero no la idea en sí. Idea que por cierto, surgió como casi todas de una necesidad, ya que pensó en todas las cosas que se deberían poder hacer con una computadora, pero que un teclado no permitía, como por ejemplo dibujar (y no voy a hacer comentarios sobre qué dibuja cada uno en su casa…)

El primer empresario “que le dió salida” al invento fue Steve Jobs ¿os suena? Sí, sí, el pesado de los iPhone, iPod, iKjoerse y demás. Fue el primero que comercializó este dispositivo en una de sus computadoras, de ahí que muchos hayan creído que él fue el inventor. Se dice que el amigo Jobs le pagó cierta cantidad por hacer uso comercial de este, aunque existe mucha controversia con este tema, ya que también se dice que nunca “el bueno” (por no poner tonto) de Engelbart, nunca ha cobrado ni un maravedí por su invento…¡sobrados que van algunos! Por cierto la patente la solicitó en 1967, y no lo llamaban ratón o “mouse”, sino dispositivo para controlar las operaciones en una pantalla de computadora, así que es fácil entender porque se le llamó desde el principio de otra manera…

Aquí os dejo varias fotos del invento. La primera, aunque parezca un costurero, es una réplica del primer ratón, en madera de sauce gregoriano con barniz templado al fuego. La segunda donde se muestro el mecanismo de funcionamiento de captura del movimiento de un ratón, y la tercera una foto de nuestro querido amigo Douglas Engelbart, por si un día lo encontráis por vuestro barrio y le queréis dar las gracias (si hacéis clic sobre cada una de ellas, las podréis ver en grande).

Por supuesto, no tengo ni que decir, que si queréis ampliar conocimientos, podéis acudir a la Wikipedia donde encontraréis mucha más información, y menos tonterías que las que pongo yo aquí…

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Publicado el 17 octubre 2007 en hardware, inventos y etiquetado en , , , , . Guarda el enlace permanente. 1 comentario.

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