Candados y prohibiciones

Hoy os voy a hablar de un invento curioso…el candado. Y es curioso, porque veréis que su historia se ha forjado a golpes de pequeños imprevistos, o como le gusta decir a la gente, estar en el sitio adecuado, en el momento adecuado, ahora lo entenderéis.

Se atribuye el invento del candado a un señor, al que por lo visto también se le atribuye ser el padre de la ingeniería sueca, un tal Christopher Polhem. Así que si es el padre, debemos darle las gracias porque sus descendientes han inventado cosas tan interesante como:

  1. el cinturón de tres puntos. Nils Bohlin ingeniero que trabajaba en Volvo.
  2. la dinamita. Alfred Bernhard Nobel, no hace falta que explique quien es este tipo…
  3. el rodamiento . Sven Wingquist, quien fundó una empresa que os debe sonar precisamente a rodamiento, SKF.
  4. el Absolut Vodka :). O vodka sueco de Lars Olsson Smith
  5. y como no, el IKEA. Y me niego a comentar nada sobre esto…

Volviendo al invento del candado, nuestro amigo Christopher, en el siglo XVII, inventó y produjo el candado conocido como “candado escandinavo” (qué ocurrentes eran en aquellos tiempos), que venía a sustituir a las cerraduras, que eran más caras y complejas de utilizar en las puertas o cualquier otra sitio a proteger. El caso es que nunca fue, y creo que nunca ha sido una solución infalible, así que como podéis imaginar, muchos otros han querido mejorarlo a lo largo de la historia.

De esta manera llegamos al siglo XX, donde Harry Soref, cerrajero y inventor, observando que a principios de siglo, para ofrecer mayor seguridad, se comenzaban a fabricar las puertas de las cámaras acorazadas de los bancos, y también los barcos de guerra, en acero laminado, pensó que el podría ofrecer mayor garantía fabricando candados de igual manera. Después de que ninguna fábrica quisiera comprarle su invento, consiguió financiación, para comenzar a producirlos en una habitación con una taladro, una prensa y un bocadillo de atún (indispensable en un taller). Así fundó Master Lock, que a muchos puede sonar, sobre todo a los que se dediquen al “acopio de lo ajeno”…

Hasta aquí, todo normal y común en el mundillo de los inventos, pero ha habido una cosa que me ha llamado la atención, y por eso os he comentado lo de estar en el sitio adecuado, en el momento adecuado… Resulta que Harry, como todo buen emprendedor, las estaba pasando canutas al principio, pero una situación aparentemente inconexa sucedió, que dio el impulso a su compañía para convertirla en lo que es hoy, la ley seca o antibotellón :). Al empezar a cerrarse todo tipo de establecimientos que suministraban y vendían alcohol, una buena manera, era colocar ese reciente invento que parecía tan fuerte, el candado, así que los federales de New York City, hicieron un pedido de 150.000 unidades, y allí empezó todo.

Por cierto, que la única razón por la que intento entender como acabó un sueco vendiendo candados en EUA, es porque en Noruega, también tuvieron en una época similar una ley seca, igual desde allí viajaron las notícias…¡quien sabe!

Yo me inclino a pensar que un gallego que había ido a Noruega a buscar fortuna, escapando de la prohibición de beber vino y cerveza ¡vaya sitio! Juntó unos pequeños ahorros que había guardado, y construyó un barco para irse a Nueva York, para seguir bebiendo, a buscar fortuna de nuevo. Allí, al encontrarse de nuevo con la misma prohibición exclamó: ¡otra vez los putos Master Lock! Y mientras iba detenido por estar en la barra del bar, explicaba a un federal que era un Master Lock… Por cierto, que una vez salió de la cárcel (sobornando con chorizos y jamons a los vigilantes), adaptó su barco para la pesca de atún y decidió volver a casa (la morriña), una vez allí, dedicándose a la conserva de la pesca, volvió a recordar el acero laminado de los malditos candados y fundó una empresa, que más tarde creó un invento redondo…¿quién se atreve a adivinar quién es? (sólo hay que echarle un poco de imaginación, enlazar temas e historias, y mirar las palabras que os he subrayado)

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Publicado el 28 enero 2008 en inventos y etiquetado en . Guarda el enlace permanente. 1 comentario.

  1. Como no otra vez rellenandote los comentarios… 😛
    Era por aconsejarte que busques en internet “lock picking” osea apertura de cerraduras con ganzúas.
    Más que nada por curiosidad, porque implica entender bien como funcionan para saltárselas, y porque los vídeos que hay son divertidos, viendo como el candado enorme que impresiona le dura 10 segundos a un profesional de esto…
    En el emule hay mil vídeos e instrucciones (incluyendo las del MIT)

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