Hidráulica – Los cilindros

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Como decían mis amigos los Ramones (RIP -1), alguien puso algo en mi bebida (somebody put something on my drink), y ni me acordaba que tenía un blog ni nada…jajaja… En realidad sólo escribo porque mi amigo Jordi me dijo que estaba hasta los ***vos de ver la foto del retrovisor, así que venga, cambiaremos las fotos…

Como esto no es un blog muy teórico, os quiero hablar para qué se usa esta técnica en la industria, y por consiguiente, en nuestra vida cotidiana. Sí, sí, vivimos rodeado de hidráulica y no lo sabemos… Si todos supiéramos un poco más de hidráulica, viviríamos en un paisaje como el de los Teletubbies… ¿no os gustaría? Bueno va, que desvarío.

Uno de los componentes más comunes que utilizan la fuerza hidráulica, son los cilindros. Estos componentes se aprovechan de la propiedad de incompresibilidad de los fluidos para inducir movimiento en alguna de sus partes, y así crear un movimiento lineal.

El esquema básico de un cilindro, es el que os muestro a continuación empujando a Homer y su rosquilla. Un cilindro se compone de un tubo hueco (a), denominado camisa, donde interiormente se desplaza un émbolo (b) que ajusta con el diámetro interior de la camisa, que evita que el fluido pase de un lado a otro, y que se mueve solidario a un vástago (c), que se encarga de transmitir el movimiento al exterior.

La mejor manera de que entendáis esto es que os imaginéis una jeringa, con la que, por suerte o desgracia, seguro que nos han pinchado a todos alguna vez.

Una jeringa es un tubo de plástico exterior, el equivalente a la camisa de un cilindro. El émbolo es esa parte de goma que ajusta por dentro del tubo de plástico, y el mango por el que empujamos sería el vástago. Ahora bien, hay que fijarse en un detalle muy significativo, el émbolo es de goma y el resto de otro material; pues bien, se fabrican todos los émbolos de materiales que permiten adaptarse a la forma interior del tubo, y que puedan comprimirse a la hora de ser montados en el interior, de manera que este material esté siempre haciendo fuerza hacia afuera ¿qué buscamos con esto? Pues recordar que estamos hablando de hidráulica, y eso significa que trabajamos con fluidos, líquidos o gases, y ya sabéis que son muy difíciles de confinar, y si encima los intentamos comprimir pues peor. Si no ponemos un material que haga fuerza contra las paredes, permitirá que el fluido pase de un lado a otro, y así no funcionará.

Un ejemplo fácil de lo difícil que es confinar un líquido, es coger una botella de agua, 3/4 partes llena y la chafáis; al principio, como reducimos el volumen (la botella), el liquido se adapta y coge la forma de la botella chafada (parezco Bruce Lee). Cuando llega el punto en que el líquido “no cabe”, busca una salida y empieza a salir agua entre el tapón y la botella, y si os pasáis haciendo fuerza, el tapón saldrá disparado, así que ¡ojo!

Para acabar os dejo una imagen de un cilindro real, y encima seccionado, os quejaréis…

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Publicado el 3 noviembre 2008 en ingeniería y etiquetado en , , . Guarda el enlace permanente. 1 comentario.

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