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Delegar es aprender

Me he pasado muchos años de mi vida profesional viendo a responsables tildados de ” incapaces de delegar,” y siempre pensé que debería ser algo negativo (sosteniendo un vaso de café en la máquina mientras charlas con compañeros todo parece siempre más fácil de lo que realmente es). Lógicamente me ha tocado lidiar con personas de tipo, y les agradezco mucho, pues es igual de necesario y válido aprender qué debes hacer, tanto como lo que no debes hacer si realmente quieres formar parte de un equipo que progrese. Pero aún así hoy (bueno, en realidad hace unos días ya), he descubierto que se perdían algo mejor.

Se ha escrito mucho, y leído algo menos, sobre el término delegar; yo mismo he leído y releído información en numerosas ocasiones con el objetivo de “aprender a delegar”, o simplemente delegar mejor; incluso durante mucho tiempo le daba vueltas a intentar entender qué quieren decir con delegar ¿no querrán decir jefar?¿no querrán decir que trabaje otro?

De hecho, hace un tiempo hablando con mi amigo Jordi, que está igual de activo que yo en el blog, me ayudaron mucho dos conceptos que se me han quedado gravados, pues rápidamente determiné que eran causas de retraso en la gestión de equipos (el mío al menos), uno por supervisión o micromanagent, y el otro por su propio peso:

  • Primero. “Suficientemente bien”, está bien; la perfección (o la tendencia a) y el sobre esfuerzo no es casi nunca necesario (y muchos menos, valorado)
  • Segundo. Aprende a decir que NO. Acabarás formando parte de un equipo de “apagafuegos”.

El caso es que escribo este e-mail porque he descubierto la que quiero sea la piedra angular del edificio, tras mucha literatura, mucha conversación de bar, mucho seminario, y mucha más información de la que soy capaz de retener y asimilar he comprendido una cosa: delegar es aprender.

Ahora sí que me sabe mal por todas aquellas personas que no saben delegar (o no quieren), porque se están perdiendo una de las maravillas del mundo empresarial.

  • ¿No sabes hacer algo? Delega, no hay nada de malo en ello (en no saber nada 🙂 ), por eso formas parte de un equipo, o de eso presumes…
  • ¿Crees que algún miembro/s de tu equipo es capaz de hacerlo mejor que tú? Delega, encontrarás más riqueza que en tus pensamientos y conocimientos.
  • ¿Quieres sorprenderte? Delega en tu equipo porque te sorprenderán gratamente.
  • ¿No llegas a tiempo? Delega, varios  cerebros y varias manos, en caso que todos los miembros de tu equipo tengan cerebro, son más veloces que tus propios miembros.
  • ¿Quieres echarle la culpa a alguien? Delega
  • ¿Quieres aprender? Delega

La delegación es el complemento perfecto para un profesional, y debería ser tutelada en las empresas, pues creo que realmente el enriquecimiento de una institución pasa por el crecimiento del grupo, y sin delegación, el progreso, ni por asomo se acerca a las cotas realmente alcanzables.

¡¡¡Equipoooooooooooo!!! 🙂

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¿Quién me ayuda con el mantenimiento?

La situación

Las plantillas de mantenimiento han ido reduciendo el número de efectivos hasta su mínima expresión, eso ha recortado sus capacidades como grupo y los conocimientos disponibles. Algunos motivos:

  • jubilaciones. Personas con 65 años o más, con gran experiencia, en muchos casos desaprovechada por las organizaciones.
  • prejubilaciones. Personas a partir de 50 años, con buena experiencia, en muchos casos, compaginada con una buena formación.
  • externalización. El objetivo de estas empresas externas, es la rentabilidad del cliente, y la suya, eso implica en algunos casos desequilibrios en las capacidades de las plantillas, y la orientación a cubrir el correctivo, como sea  (y en contra de lo que muchos piensan, la culpa no suele ser de la empresa externa).

Los perfiles más comunes que han quedado como internos en la industria son:

  • directores, coordinadores o responsables de mantenimiento. En general personas con la responsabilidad de gestión y organización, hecho que los suele alejar de la técnica, y del estado de sus instalaciones.
  • técnicos con tareas que requieren conocimiento histórico de la empresa. Són los que suelen ocupar puestos de encargados o jefes de equipo por el buen conocimiento que tienen de la planta, y técnicos dedicados al mantenimiento preventivo o predictivo en alguna de sus formas.

Recientemente, creo advertir que las empresas tienen la sensación de que con una externalización completa, pierden el control de su empresa, y en cierta manera es cierto, porque la redacción de los contratos de mantenimiento dejan mucho que desear en numerosos sectores industriales. Es interesante al respecto este artículo Contratos de operación y mantenimiento de plantas industriales.

Las personas de mantenimiento de una planta, suelen dedicarse casi en exclusiva al mantenimiento correctivo, a apagar fuegos, abandonando la mejora y optimización. Paradójicamente, en los últimos años, los avances en tecnología han sidonotables, y las empresas, por muchos motivos, han seguido aplicando la misma tecnología.

La solución

Las empresas ven a mantenimiento, como los número 1 en dilapidar beneficios; necesarios, pero molestos. Hace un tiempo escribí que los técnicos, debíamos hacer un esfuerzo en adaptar nuestro lenguaje y conocimientos hacia algo más cercano a la economía y sus términos, cada día estoy más convencido de ello.

Propongo retomar la figura del especialista, externa o internamente, para devolver a los departamentos de mantenimiento el buen hacer de otras épocas. Un especialista debe ser:

  1. un experto en una o varias áreas del mantenimiento (no muchas)
  2. una personadisponible en mi taller o al teléfono, camuflado en una etiqueta de asesor, tornero, comercial, controller, assistant, regional manager, o master del universo ¡es igual!
  3. capaz de responder a mi pregunta: ¿puedes ahorrarme dinero? ¡las empresas funcionan si ganan dinero!
  4. capaz de ofrecer soluciones técnicas con justificaciones económicas
  5. capaz de generar confianza, para delegar en él

Si tenemos una persona, que reúna todo esto, ya tenemos la justificación técnica, y en la económica, no confundamos ahorrar, con comprar barato…a estas alturas no debería explicarse esa diferencia a nadie… (me estoy partiendo por dentro). Existen muchos parámetros a valorar:

  • precio de compra
  • mejoras en los tiempos
  • costes de los recambios
  • costes de la mano de obra
  • legislación
  • tiempo medio entre reparaciones
  • costes energéticos
  • parámetros de seguridad e higiene laboral
  • pérdidas en producción
  • parámetros medioambientales
  • precio del bocadillo…

Aquí el especialista debe llegar a concretar, si una solución es viable económicamente o no, y si nos conducirá efectivamente a la reducción de costes. Existen muchas herramientas simples, para analizar esto, mirar este ejemplo.

Así que ya sabeis, a partir de ahora, buscar al especialista. Quizás lo tengáis dentro, quizás en internet, quizás en vuestro tarjetero, quizás no exista, o quizás lo dejaste ir…

A mi que me lo expliquen poco a poco…

Lectura para el fin de semana…

Estuve en una charla en la Cámara de Comercio de Terrassa, con ponentes de alto copete incluidos, bajo el título: “Productividad de empresa, competitividad de país”, y… explico.

Cuando estudiaba, un profesor perdió mi examen (sí, estas cosas pasan). Como soy un pesao, y me gusta conocer mis notas, visitaba al profesor reclamándole una respuesta. Sería mi cuarta o quinta visita, y volvía a explicarme el profesor que no entendía lo que podía haber pasado, que estaban hablando con no se quien, que si el becario y bla bla bla. Me salió: “Tranquilo, no se trata de buscar culpables ni explicaciones, sino de buscar una solución”. Al final del trimestre, tras una escabechina general en economía, “los sin examen”, tenían un 5 de nota final, incluso alguno merecería esa nota, pero yo no me merecía el 6. Prefiero pensar que al soltarle aquella frase pensó: “que lejos va a llegar este chico…” jajaja

Para mí es una máxima no buscar culpables y buscar soluciones, básicamente por ahorrar tiempo. Curiosamente, en lo referente a la técnica, aplico todo lo contrario, buscando los culpables, encuentro las soluciones. Pero esto es una tema para otro artículo.

¿Por qué os he soltado este rollo? Pues porque del rato que duró la charla, buena parte de ella se centró en buscar culpables y levantar el dedo con el “yo ya decía…”

Esto no debería sorprender a nadie, es verdad, pero me mosquea un poquito el hecho de que la charla llevara por título productividad ¿a ver si es que no todos entendemos lo mismo por productividad?

Para mí, la productividad es conseguir un objetivo con el mínimo de recursos posible. No se trata de trabajar, ganar, fabricar o vender más o menos, pero sí de hacer lo que se ha fijado como óptimo. Si a esto le sumo la competitividad, significa que automáticamente redefino los límites fijados y mientras estoy dirigiéndome hacia esos objetivos, que mejoran los anteriores, estoy aumentando mi productividad y por tanto mi competitividad. Por ejemplo hacer lo mismo en menos tiempo o hacer más en el mismo tiempo. La competitividad implica obligatoriamente compararse con “algo”, aunque sea con nosotros mismos.

Una conclusión que extraigo de la charla, es que cada día confirmo más la distancia creciente entre el mundo real, y el mundo de los negocios. Durante mucho tiempo fui azote (modestia la mía) de networkers que dedicaban tiempo a hablar de gestión del talento, de gestión de recursos humanos, de formación, de implicación del personal, de motivación ¡nunca me he creído nada! Siempre he pensado que la mayoría de las veces son políticas poco efectivas con buenas intenciones: “Mire Sr. Cliente el excelente resultado de nuestra política de motivación de varones de entre 29 y 31 años con hijos entre los 3 ó 4 años con al menos un abuelo a su carga y automóvil entre los 90 y 103CV”.

Ni los primeros saben que hacen ni piensan los segundos, ni los segundos saben que hacen ni piensan los primeros ¡y dicen que vivimos en la era de la comunicación! Y lo peor, ya a nadie le interesa saberlo.

Al finalizar la charla, no acababa de entender muy bien porque había tantas caras de satisfacción entre los asistentes, casi todos ellos empresarios. Incluso alguno agradeció las aportaciones hechas por los ponentes por arrojar luz sobre el asunto (de la crisis) ¿cómorl? ¿manderl? Primero pensé que era culpa mía, y que no se leer entre líneas, o como no soy empresario, no he pillado los conceptos subliminales lanzados por los ponentes ¡y un huevo!

Repasando mentalmente la sesión mi conclusión es otra: el que venía a la sesión pensando que iba a sacar ideas, se las ha autogenerado el mismo; el que venía buscando respuestas, se ha autoconvencido de ellas el mismo; el que venía a pasar un rato con amigos de penas, se fue con la misma cara con la que vino; en resumen, creo que hubo pocas aportaciones directas y concisas sobre qué hacer con la productividad para mejorar nuestra competitividad, y que se utilizó la gran parte del tiempo en jabones, charlas de barra, y críticas a unos y a otros ¡o sea! En mi bar de cada día saco las mismas conclusiones por menos dinero… (depende del bocata).

Como la verdad es que se me hizo un poco largo el encuentro por la falta de concreción, me guardé mis reflexiones y comentarios, y la verdad es que es una pena, porque me hubiera gustado que me replicaran allí mismo, realmente el nivel de los ponentes, parecía muy bueno. En cualquier caso, para eso escribo en el blog…

Formación y educación – ¿Qué sentido tiene quejarse del bajo nivel actual de formación? Por mucho que busquemos responsabilidades en los gobiernos (que es toda suya), sobre los despropósitos que se llevan sucediendo en este país a nivel educativo, poco vamos a rascar. Los políticos están dominados por el capital; y el capital de momento no ve rentabilidad en la educación, de hecho prefiere la planitud, a ¿por qué no se recuperan las viejas escuelas de aprendices? Menos subvencionar la formación, y más invertir en infraestructuras para la formación (por ejemplo).

Fijación de objetivos – Siempre he pensado que por mucho que los de arriba trabajen en la fijación de objetivos, hasta abajo no suele llegar ninguna instrucción clara. Así que creo que igual que se fichan o subcontratan muchos puestos de organización, no estaría mal dedicar a un señor con la responsabilidad de impregnar a todas y cada una de las personas de la empresas de los objetivos comunes y particulares. Y el que no quiera cumplir: “A la puta calle”. Total se va a hundir la empresa igual…

Fijación de parámetros de eficiencia – Que además sirvan para el reparto de los presupuestos. Hoy en día, sea con cosas cuantificables, o mediante lógica difusa para los intangibles, es fácil fijar ratios o parámetros, pues ya que vamos en serio, seamos un DNI y un ratio. El que vale, vale, y el que no, es que no está en su puesto, o se mueve o lo movemos…

Menos burocracia – La burocracia implica corrupción. Pues dejemos de ejercer control sobre los que quieren generar riqueza. Una vez la hayan generado, veamos como lo ha hecho y dejemosló tranquilo, o démosle un hachazo, pero no pongamos palos en las ruedas para empezar.

Una ayudita…

Una ayudita para los que se apresurarán a escribir libros, y a realizar análisis para equipararlos a técnicas de management de las altas escuelas de negocio…os voy a ahorrar unos euros…

Pese a las cervecillas que llevo encima, y intentando no dejarme llevar por la euforia (sí, soy culé), esta noche he hecho una análisis seguramente superfluo del significado de liderar un equipo, pero ya que me ha venido este pensamiento a la cabeza, quiero compartirlo con vosotros, antes de que gurús y hombres de negocios ofrezcan su “cara” opinión ante un auditorio abarrotado…

Tres anotaciones sobre gestión de equipos, viendo lo sucedido con este equipo de fútbol, que acaba de acceder a la final, y estableciendo paralelismos con cosas que he visto hacer en empresas, con resultados similares:

  • Valentía. De la dirección, por una persona sin experiencia pero con unos valores afines a la organización.
  • Modestia. He escuchado a un jugador conforme acababa el partido, en plena vorágine, hablar con tranquilidad de que el siguiente paso es el siguiente partido, no los de más adelante, sólo un líder es capaz de transmitir esos estímulos. Modestia…grandes dosis de modestia…
  • Compromiso y motivación. He escuchado en boca del entrenador, que en la mitad de la media parte les decía: “si alguien no cree en esto, y no va a luchar hasta el final del partido, que me lo diga que lo cambio ahora mismo” ¿hay algo más motivante que esto en boca de tu jefe?

Bueno, espero pese al calentón haber transmitido lo que corre por mi cabeza ahora mismo… lástima de no ser un listo para poder ganarme la vida diciendo estas cosas en otro sitio donde me paguen…jajaja

Hayan resultados  finalmente, o no, nadie puede negar la entrega, compromiso y lucha por unos objetivos, ojalá esto se contagiara…

Aventuras del abuelo…

Me vino a la mente esta historia mientras escribía un artículo, y me ha parecido gracioso explicarlo, ya que es una historia que suelo explicar muy a menudo, soy como un abuelo…

Resulta que cuando realizas unos estudios técnicos, casi de cualquier tipo, sueles calcular bastantes cosas, algunas hasta complejas, al menos en mecánica.

Pero en el mundo real, o sea, en el curro, muchas cosas no se calculan, se estiman y se sobredimensionan para “no perder tiempo”, o eso dicen… (bien es cierto que depende del sector, del asunto, de la organización y de muchas cosas…)

Mi historieta es que una mañana, mi jefe me pidió que había que calcular una pasarela para el tránsito de personas por encima de unos depósitos de agua. La emoción me embargó, con voz temblorosa y casi llorando, pude aceptar el encargo de calcular los perfiles para realizar dicha estructura.

Realmente son unos cálculos sencillos, pero como ya me había olvidado, consulté algún libro, miré por internet algún dato, y conseguí calcular el perfil necesario para construir la base de esa pasarela. Pues bien, le presento lo cálculos a mi jefe: “he hecho una estimación de pesos puntual en el centro, con una carga repartida por peso omitida, y bla bla bla…y con esta sección que obtengo, le aplico un factor de corrección de 1,5 (un 50% más de lo que necesita, teniendo en cuenta que sueles redondear hacia arriba), y el perfil necesario es este: IPN120”

A lo que mi jefe respondió: ¡muy bien, muy bien! Pues pediremos que lo hagan en IPN240 y arreando…

Se me quedó la cara gilipollas, me dí la vuelta y me largué…

Pensamiento

Si todas aquellas personas que ocupan simultánemante puestos en consejos de dirección, consejerías delegadas, consultorías, fundaciones, presidencias, lobbies, organismos varios y cargos vitalicios, ocuparan únicamente uno de ellos, y cedieran el resto de labores a otras personas, una de dos, o se rebaja el índice de paro al menos durante un mes, o por el “fenómeno de las sillas romanas” (aquel que todo ocupa una silla lo más deprisa posible al pararse la música), algunos de los que nos dedicamos “a barrer”, podríamos ocupar una dirección general de alguna empresilla…aunque sólo fuera para acabar de hundirla…

Frase

Las necesidades de los clientes son la única razón de la existencia de un negocio.

Jordi Molina y Diego Torres – En el libro “Com crear una empresa”

Libro: Cómo crear una empresa

MODO “LO FLIPO TIO NENG” ON

Anoche empecé el libro y en su primera línea leo: “Juan Español y Ana Madrid son estudiantes, buenos amigos y con ideas emprendedoras e incluso arriesgadas”

Hasta ahí he llegado…

MODO “LO FLIPO TIO NENG” OFF

Menos mal que cogí varios libros sobre este tema de la biblioteca…

Ficha técnica

Autor: Santiago Herrero Suazo

Título: Cómo crear una empresa

Tema: Empresa

Páginas: 342

Editorial: BOE

ISBN: 83-340-1462-9

Experiencia o ganas

Creo que cualquier jefe de sección o departamento de una empresa, tendría que vigilar el equilibrio entre las edades de sus colaboradores. Puede haber excepciones, pero los efectos de un desequilibrio de este tipo, para mí, pueden ser devastadores por muchísimos motivos: dinero, conocimientos, imprevistos, imagen…

Pensamientos

Libro: El economista camuflado

No se si lo poco me enseñaron de economía me ha servido para entender mejor o peor este libro, pero sí que tengo que reconocer, que el autor se lo ha trabajado, y pienso que no hace falta tener muchas nociones de economía para saber de qué habla. Y es que este es un libro de economía para entender los principios básicos de funcionamiento de una economía, bueno, de algunas de sus partes. Así que no me cabe más que felicitarle ¡felicidades Tim! y enviarle un jamón para que lo analice desde su punto de vista…muy económico…demasiado económico…

Digo esto del punto de vista, porque el libro, aunque trata de economía, la trata de una manera en que puede reflejarse y entenderse a través de nuestra vida cotidiana, el café, los alquileres, los chinos, la pobreza, los precios de los supermercados, etc… nunca sin perder de vista que este tipejo pertenece al supramundo de los economistas, donde todo es convertible a números ¡qué manía tiene esta civilización en convertirlo todo a números! Las matemáticas son de las pocas ciencias exactas y más desarrolladas que conocemos, creo que de ahí ese empeño. Además el tipo le da al humor, humor económico claro…

Antes de comenzar con mis peculiares anotaciones del libro, no puedo hacer más que recomendarlo para cualquier tipo de persona, animal o cosa, porque al igual que el autor del libro, creo que dos de las maneras más eficaces de entender el mundo son a través de la ingeniería y de la economía, así que todos deberíamos saber un poquito de cada cosa para evitar caer en los errores en qué solemos caer… (y no me extiendo por aquí porque sino no acabo…) Además como he citado, es un libro escrito para entender la economía, puesto que cada concepto lo relaciona con elementos cotidianos, y eso, entre los libros de economistas, y por desgracia, no suele ser un modus operandi muy habitual…

Primero me gustaría apuntar que opino que tooooooooodo el mundo debería saber que significan esas palabras que a veces soltamos sin saber muy bien el porqué, la ley de la oferta y la demanda, sin esto, no podréis entender nunca porqué los melocotones cuestan a veces 2 ó 5 euros, porqué un hotel cuesta 600euros/noche al lado de un monumento y 250€/noche cuatro calles más abajo, etc.

Entrando en cosas que me han parecido interesantes del libro, os anoto unos cuantos temas que me han parecido interesantes, junto con una breve ayuda para entenderlos:

  1. El poder de la escasez. O ¿qué pasa cuando existen pocas unidades de algo?
  2. La corrupción. Poca explicación necesita esto…
  3. Qué son las externalidades.  Explicable con un ejemplo; yo me compro un coche, y con ese coche contribuyo a la contaminación, a los atascos, a agravar problemas respiratorios que repercuten en los gastos hospitalarios, etc ¿deberíamos pagar suplementos por todo esto al comprar nuestro coche?
  4. La información (tema amplio). O ¿qué pasa cuando existe información asimétrica? Ejemplos: una venta de coche donde el vendedor sabe los problemas de este, y el comprador no; una aseguradora que hace un seguro a una persona que sabe que tiene una enfermadad y la oculta; etc
  5. La globalización y China. Poco a añadir a estos temas

Hablando del tema de las externalidades, siempre se habla de fijar un precio, y de hecho se practica mundialmente, esto no es ni mejor ni peor que otra medida, simplemente se basa en suposiciones a veces de caracter científico (índices de contaminación), de caracter social (molestias por ruido), o a veces sobre preferencias subjetivas, como el tiempo, la comodidad o la salud, como por ejemplo pagar por circular por el centro de algunas ciudades. A veces la fijación de precios provoca cosas tan divertidas con la “joroba de camello” de Nueva Orleans, donde se gravaban las casa en función del número de plantas que había en la fachada (podéis imaginar la forma), en Gran Bretaña existen muchísimas casas con aspecto lúgubre porque desde 1696 hasta 1851 se gravaba a la gente por el número de ventanas de sus casas.

En cuanto al tema de la información, leo en libro una cosa bastante graciosa, ahora que la entiendo claro ¿por qué los bancos siempre han construido edificios tan imponentes? Cuando antiguamente los estados no ejercían supervisión sobre estos, la gente no sabía si era fiable meter su dinero en un banco o no, así que si veían un gran edificio, con bronces, piedras elaboradas y obras de arte, es lógico pensar que no se iban a ir de un día para el otro de allí ¿verdad? Por eso (y alguna otra razón) esperamos pagar menos por unos tejanos en un mercadillo ambulante que en una tienda fija.

Sobre la corrupción, pone varios ejemplos, como el paradigmático Camerún, de la que explica cosas bastantes sorprendentes. La corrupción, explica, afecta a los gobiernos, pero se extiende a toda la sociedad. Quién va a querer invertir en un negocio si el gobierno no lo protegerá de los ladrones, para qué vas a pagar facturas si nadie puede llevarte ante la justicia, para que formarte (educación) si los puestos y premios no están distribuidos según los méritos, para qué vas a tener un intercambio comercial (negocios) si los únicos beneficiados son los funcionarios aduaneros. Todo esto que nos parece tan común, en paises con dictaduras o gobiernos “oscuros” son un impedimento total a su desarrollo. Aclara, y así lo entendemos todos, que siempre habrá corrupción, pero existe un porcentaje que una economía puede absorber, y otros porcentajes que la ahogan hasta convertirlos en países tan pobres que lo más fácil es entender porqué la gente huye de él, y se atreve a hacer lo que hace en la búsqueda de oportunidades.

En cuanto a la globalización, me ha dejado pensativo (por unos segundos sólo), el hecho de que un biólogo, Edward O. Wilson, dice que en 12 generaciones aproximadamente, todos los seres humanos seremos “iguales”, intentando reflejar que habrá la misma mezcla racial en París, Moscú, Winchester, Pretoria, Shangai o Alaska…

Por último, me ha encantado leer estas dos explicaciones, que me gustaría que muchas personas leyeran, aunque por supuesto, el simple hecho de que su base de pensamiento contradiga lo escrito, me empuja a pensar que simplemente leyéndolo no acabarán de asumir. Transcribo, sin permiso de Tim, pero alegremente:

– Hablando sobre empleo: “Contrariamente a lo que suele creerse, es simplemente imposible que el comercio destruya todos nuestros puestos de trabajo y que nosotros importemos todo del exterior, sin exportar nada. Si lo hiciéramos, no tendríamos con qué comprar los productos importados. Para que exista comercio en realidad, alguien en XXXX debe producir algo para poder venderlo en el exterior

– Hablando sobre explotación laboral: “La solución a la pobreza no se logrará boicoteando el calzado y la ropa fabricados en los países en vías de desarrollo. Al contrario: paises como Corea del Sur han abierto sus puertas a empresas multinacionales, y, lentos pero seguros, se han enriquecido. A medida que las multinacionales han ido estableciendo fábricas, han ido compitiendo entre sí por los trabajadores más cualificados. Los salarios han aumentado, no porque las compañías sean generosas, sino porque no tienen otra elección si quieren atraer a los buenos empleados. Las empresas locales aprenden las últimas técnicas en producción y se convierten así en grandes empresarios. Esto hace que cada vez sea más atractivo para las personas trabajar en una fábrica y aprender las técnicas necesarias: la educación mejora. La gente abandona el campo, lo cual aumenta los ingresos rurales de aquellos que se quedan a un nivel más tolerable. Es más fácil cobrar impuestos sobre empleos formales, por lo cual las rentas públicas aumentan y la infraestructura, los hospitales y las escuelas mejoran. La pobreza disminuye y los salarios aumentan inexorablemente“. Y esto no hace mucho tiempo que sucedió en España, pero muchos no se acuerdan, no quieren acordarse y simplemente no conocen el pasado de su país (vaya vena me ha salido).

Eso sí, como comentario al primer párrafo sobre la destrucción de empleo, me haya parecido bastante simplista y poco global el tratamiento que en general le da a todo este tema, porque como comentaba sobre este libro hace días con un compañero, que la economía justifique o comprenda determinadas situaciones, al final hablamos de personas, y de sus vidas, y al final cada persona es una situación, una opinión y una realidad distinta, y ni la economía, ni ninguna otra ciencia pueden justificar, ni muchas veces solucionar, que una persona se quede sin empleo, con todas las repercusiones que esto tiene para él y su entorno.

Quiero aclarar, que como suelo aclarar, en el blog y en mi vida, cuando uno habla o escribe (se comunica), lo hace bajo su propia opinión, y en función de su realidad entorno a ese tema, por desgracia, a veces ni las opiniones ni las realidades son todo lo honestas que deberían ser, así que como siempre se debe tratar de sacar lo mejor de lo leído, y continuar dándole forma a nuestra propia opinión y a nuestra propia realidad, y aunque ni siquiera eso nos dará una verdad absoluta, solo así, finalmente, podremos ser personas satisfechas con nosotros mismos (es otra opinión). Este comentario lo escribo a raíz de esta opinión sobre el libro, cada uno…

¡¡¡Se nota que hacía días que no escribía!!!

Ficha técnica

Autor: Tim Harford

Título: El economista camuflado

Tema: Economía (para no economistas)

Páginas: 344

Editorial: Temas de hoy

ISBN:978-84-8460-617-8