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Otro cacharrito…

Pues nada, a ver si poco a poco voy recuperando el ritmo de publicación…

El primer tema del que os voy a hablar, y es por fardar un poco; bueno, bastante…jejeje. Y es que os voy a enseñar el último cacharrito que me he comprado, la HTC Touch Diamond ¡todo un juguete!

Hace tiempo que andaba tras la pista de un aparato de este calibre, acorde a mi “status intelestuá” (o sea, que lo haga todo el cacharro), y como ya declaré mi amor por Nokia anteriormente, tenía muchos números el N95; además el iPhone es un cacharro que no me acaba de convencer, más que nada por lo cerrado en cuanto a software y demás. Entonces la vi a ella… ya lo cantaban Decibelios: “todo por ella por la más bella” (¿era por la botella? El alcohol, al final, hizo mella). Total, que le he puesto unos cuernos a Nokia como el pebetero de los juegos olímpicos…

Juegos dialécticos aparte (como soy), me decidí a comprarme la HTC y no el N95 por puro diseño y comodidad, es más ligera que este, más manejable, más bonita, y no está tan vista. Por supuesto, como esto no es un blog para ello, y sobre todo porque no me apetece hacerlo, no os voy a detallar las características técnicas de uno y otro, aunque creo que podrían ser primos hermanos (realmente tampoco soy muy consciente de las diferencias que puede haber).

Eso sí, voy a explicar que me aporta el tener un equipo de este tipo, frente a un teléfono convencional…

  1. Fardo más…
  2. Gano productividad en la gestión de contactos, dato importante para mí, puesto que encuentro de forma más rápida la información, me permite acceder a mayor cantidad de información dentro de ellos, tomar anotaciones, gestionar mi agenda más cómodamente, etc.
  3. La sincronización con Outlook es total. De esta manera, me puedo enviar mensajes de cosas que me tengo que acordar o apuntar estando en cualquier sitio, y cuando lo sincronizo, sigue su camino. Por ejemplo, estoy comiendo en Cabo Cañaveral, y al ver salir un cohete espacial, me acuerdo que tengo que comprar comida para mi mono; me envío un mensaje a mí mismo: “Comprar comida Monki”, lo recibiré, pasará por mi GTD, se irá a la agenda, acabara el día de compras y Monki tendrá comida…
  4. Fardo más…
  5. Estoy más preocupado de la posibilidad de perder o que me roben el teléfono. Esto sería negativo…
  6. Al tener Windows Mobile, se abre un abanico de posibilidades, totalmente ilimitado. Instalar aplicaciones, software de desarrolladores de todo el mundo, en fin, yo soy de los que opinan que cualquier cosa que pueda conectarse a un PC o tener conexión a internet “no te lo acabas”, y esto es casi como un PC…
  7. Fardo un montón
  8. Aunque lleva lapicito, y pese a que tengo dedos morcilleros, manejo perfectamente todo el aparato con una mano (lleva el software Touch de HTC), así que es perfecto para darte golpes contra las farolas mientras caminas y escribes algo… (por mi habilidad dactilar, entiendo porque mis amigos del parque se ponían tan contentos al verme)
  9. Llevo en un solo aparato teléfono, agenda, calendario, tareas, internet, música, fotos (bastante buenas pero sin flash), GPS…
  10. Fardo un montón
  11. Y por último, me ayuda mucho, y esto para mí es muy importante, a retener información de la lluvia de ideas en la que vivo constantemente. O sea, si tengo una idea sobre cualquier asunto, puedo grabarme una nota voz, puedo enviarme un e-mail, puedo tomar notas caligráficas (escritura normal), puedo hacerme un dibujo, puedo hacerme un croquis, etc. No digo que esto me vaya a servir de mucho, pero os puedo asegurar que me he sorprendido muchas veces arreglando problemas mientras subía en bici a una montaña, encontrando la solución mientras tomaba una cerveza en un chiringuito, o se me ocurren inventos viendo pasar por delante de mí una turba de Krishnas… ¡asina soy yo!
  12. Para que cuadre con el número de mandamientos, me voy a inventar que si lo metes en el bolsillo de la camisa, te la plancha…

Pues nada, con la pedazo de crítica que he hecho, os veo a todos mañana comprando uno o dos cacharritos de estos, si lo hacéis, no dejéis de visitar HTCmania y su foro.

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Tabletas…sin onzas

¡Pues vaya mierda tabletas! (diréis algunos)

El caso es que el otro día comentaba Joaquín en un foro, que quería aprovechar que se había autojubilado su ratón, para que, ahora que iba a iniciarse en el mundillo del CAD, comprarse el ratón que más se adecuara a las necesidades de un usuario de este tipo (dibujo técnico).

Por supuesto, opiniones y gustos, hay tantos como usuarios de CAD ¡también os cuento a vosotros! ¡piratas! ¿Qué pensáis que no os vemos? Pero ya que soy yo el que escribe en este blog, y que soy un orgulloso propietario de una tableta digitalizadora, pues os hablaré de ellas.

Este ha sido un periférico utilizado, en general, por muchos profesionales del diseño, la fotografía, la ilustración, etc, pero creo que está totalmente preparado para ser acogido en el CAD. Yo lo conozco desde hace mucho tiempo porque siempre he tenido cerca a diseñadores, pero realmente nunca lo había probado hasta que mi amigo Jordi me dio la oportunidad de hacerlo (gracias Jordi, otra cerveza caducada para tí), así que os explicaré mi experiencia, pero antes veremos que es.

Una tableta digitalizadora es un dispositivo que mediante un lápiz de punta magnética, y moviéndose por encima de una tableta, nos permite desplazarnos y ejecutar acciones como si se tratara de un ratón convencional. No vamos a entrar en el funcionamiento técnico del dispositivo, pero sí explicaré que si desplazamos la punta por encima de la tableta, esta punta se conecta automáticamente con el cursor que vemos en la pantalla. De esta manera, el desplazamiento o arrastre del lápiz por encima de la tableta provoca el desplazamiento del cursor a la zona de la pantalla que nosotros queremos.

Modos

Debido a las múltiples configuraciones que permiten las tabletas, es posible configurarlas según la comodidad del usuario. Esos dos modos suelen ser modo lápiz y modo ratón. Cada uno de estos modos permiten una serie de configuraciones, de las que os hablo ahora. Bueno, sólo de algunas, que sino parecerá esto un manual (aquí tenéis la captura del menú de modos):

  • que el lápiz necesite tocar la tableta, o que simplemente sobrevuele a cierta distancia (recordar que funcionan magnéticamente).

  • que la tableta reproduzca la totalidad de la pantalla (de cara al desplazamiento), o que sólo sea una parte de ella. Eso significa que, por ejemplo, en la imagen de la tableta que es negra el area gris representa la pantalla del ordenador, con lo cual para hacer clic en “INICIO” deberé ir a la esquina inferior izquierda, y para cerrar una aplicación “X” ó “ASPA” (esto lo dice una amigo mío), iré a la esquina superior derecha, pero puedo configurar para que un cuarto de la tableta, represente el mismo desplazamiento en la pantalla, o sea, que el recorrido de nuestra mano, sería menor. ¿Está claro no? Bueeeeeeno, mirar esta captura y os quedará más claro.

    Function

  • que el lápiz arrastre el cursor hasta unas coordenadas de la pantalla, y si aparto el lápiz y vuelvo con él en otra posición, podemos configurar que trabaje con coordenadas absolutas, o sea el cursor irá a las coordenadas que tenga asociadas en la tableta, o que funcione como un ratón, si levanto el cursor y vuelvo, el cursor sigue moviéndose desde la posición donde se había quedado, o sea, coordenadas relativas.

Y podría seguir explicando diferentes opciones como la posibilidad de realizar una o dos pulsaciones para ejecutar, etc., pero que no tiene sentido que me ponga ahora a explicar aquí, porque tengo un público tan listo y que me sigue tan fielmente a todos los sitios donde voy, que sé que vais a ir ahora mismo a la tienda de informática más cercana a pedir una tableta.

Como podéis ver en las fotos ambas tabletas son bastantes diferentes físicamente (y no porque una sea negra y otra gris ¡listos!), sino por tamaño, podéis ver el tamaño del lápiz en comparación, y la verdad es que no sé hasta que punto puede ser más cómoda una que otra, la mía es la negra y como ya os he dicho anteriormente que os iba a explicar mi opinión sobre ella, pues no os libráis.

Empezaré diciendo que desde que he cambiado a este dispositivo, cada vez que cojo un ratón, me siento como jugando a la petanca, me dan ganas de buscar el boliche y tirar la bola, digo el ratón, para acercarme. Realmente la diferencia de manejar uno y otro son importantes. Yo sobre todo he ganado velocidad de movimientos, yo soy de aquellos que moviendo el ratón un dedo ya cruzas la pantalla con el puntero, y en la tableta lo conservo igual, soy así de desesperado, que le vamos a hacer. Me resulta tremendamente ágil para moverme entre ventanas, seleccionar, mover, etc. Además, podéis observar, aunque no lo haya comentado, que el lápiz lleva dos botones que son configurables (como no).

Entrando en el tema del CAD, como ya os he dicho que al ser tan configurable, podéis utilizar la configuración que más se adapte a vuestra forma de trabajar, pero donde a mí me ha alegrado el día, es con el manejo de los zoom. Por ejemplo en Catia (que es el programa que habitualmente uso), al principio de configurarme la tableta, me aparecían estos manipuladores en la pantalla:

Manipuladores

Los tres manipuladores que aparecen en el centro son respectivamente para la rotación, el pan (encuadrar) y el zoom y se llama “Transformation Pad”; luego a la derecha aparece otro cuadro, llamado “Gesture Pad”, que se puede configurar (como no), para que reconozca gestos y movimientos de escritura, y los asocie a comandos. Podéis ver los que vienen por defecto con Catia en esta captura. Por cierto, cuando tienes instalada una tableta, en Catia, dentro del menú OPTIONS, en GENERAL->DEVICES AND VIRTUAL REALITY, aparece una nueva pestaña, que también tenéis en la captura, y que no permite regular y desconectar estas aplicaciones.

Options

Realmente me resultaban bastante incómodas para manejar los zoom, así que me puse a investigar otro manejo de estos. Finalmente encontré que combinando una tecla del keypad del portátil y el movimiento del lápiz, me facilitaba mucho el zoom, el pan y la rotación, así que ahora me he acostumbrado y me funciona muy bien. Aunque como ya he dicho antes, la gracia de las configuraciones es que lo que ha uno le resulta una bendición, a otros les resulta un calvario. Eso sí, de momento la gente que conozco que ha comenzado a trabajar con tableta, ahora no quiere un ratón ni en dibujos animados.

Con el Autocad, el otro programa que tengo para crearme las plantillas del Sudoku, también me resultó complicado al principio, hasta que me configuré a mi gusto todo, y es igual de cómodo que cualquier otro sistema.

El día que todo cambió…llegó el ratón

El día que a nuestro amigo inventor se le ocurrió que debía investigar un aparato capaz de controlar un puntero que se desplazaría por una pantalla, su mujer seguramente le preparó una tila, le puso los pies en alto, y le acarició la cabeza hasta dormirle. Al día siguiente se despertó con la misma idea, así que se dio cuenta de que no había sido un sueño, y que quería crear un dispositivo capaz de recorrer una pantalla que permitiera al usuario interaccionar con el ordenador.

Este señor es Douglas Engelbart, nacido en Oregon (EUA), y que estudió ingeniería eléctrica en ese mismo estado. Supongo que fruto de todos los calambrazos y descargas que debió recibir en estos años, decidió que estudiaría la manera manejar los aparatos, pero a distancia, sin acercarse…y lo consiguió (por esta misma regla, si a las ratas de laboratorio que se le aplican corrientes en los experimentos al ir a coger su queso, se les diera la posibilidad de estudiar una carrera y de montarse una taller en el garaje de su ratonera, acabarían inventando un brazo robótico construido en plástico aislante para coger sus ansiadas porciones).

Volviendo al tema, Douglas fue técnico de radio durante la II Guerra Mundial, y quizá esto, junto con las descargas sufridas, le empujó a dedicar sus esfuerzos a la investigación, para poder ayudar a los demás (sentimiento muy arraigado este en EUA….uuuuummmm, vale, lo dejo aquí). Así que eligió el campo de las computadoras para mejorar la manera en que las personas debían trabajar con él, y en esta vía, no sólo creó y patentó algunos dispositivos, que siguen siendo de lo más común hoy en día, sino que ayudó también a otras muchas investigaciones como la navegación por ventanas, internet, las primeras redes, etc. De hecho su laboratorio, fue uno de los primeros nodos de las famosas redes militares que dieron lugar a las actuales redes y internet. Así que el invento que nos ocupa formaba parte de una investigación cualquiera, pero que realmente ha apoyado, sin ningún lugar a dudas, a la evolución y expansión de las computadoras, ese es el mayor mérito que se debe otorgar.

El primer ratón que se construyó no tenía bola, sino que tenía dos ruedas una vertical y otra horizontal respecto al movimiento, en la que cada una se capturaba la señal de desplazamiento en las coordenadas X-Y, controlando como podéis imaginar los movimientos arriba-abajo, izquierda-derecha, del puntero en el monitor, ademas tenía un único botón. A partir de aquí no hace falta que entremos en explicar la evolución de estos dispositivos, pero sí que quiero remarcar que este funcionamiento de captura de las coordenadas sigue siendo la base de todos los dispositivos que existen hoy día ya sean con bola, con lectura óptica, con captura del movimiento de los ojos (especiales para discapacitados), etc, todos ellos capturan el movimiento en las dos coordenadas, y lo transmiten al ordenador que se encarga del desplazamiento del puntero. Con esto quiero remarcar de nuevo la importancia de la idea, más que del dispositivo en sí, ya que en cada época, y debido a los avances de otras tecnologías, el soporte físico del invento ha ido evolucionando, pero no la idea en sí. Idea que por cierto, surgió como casi todas de una necesidad, ya que pensó en todas las cosas que se deberían poder hacer con una computadora, pero que un teclado no permitía, como por ejemplo dibujar (y no voy a hacer comentarios sobre qué dibuja cada uno en su casa…)

El primer empresario “que le dió salida” al invento fue Steve Jobs ¿os suena? Sí, sí, el pesado de los iPhone, iPod, iKjoerse y demás. Fue el primero que comercializó este dispositivo en una de sus computadoras, de ahí que muchos hayan creído que él fue el inventor. Se dice que el amigo Jobs le pagó cierta cantidad por hacer uso comercial de este, aunque existe mucha controversia con este tema, ya que también se dice que nunca “el bueno” (por no poner tonto) de Engelbart, nunca ha cobrado ni un maravedí por su invento…¡sobrados que van algunos! Por cierto la patente la solicitó en 1967, y no lo llamaban ratón o “mouse”, sino dispositivo para controlar las operaciones en una pantalla de computadora, así que es fácil entender porque se le llamó desde el principio de otra manera…

Aquí os dejo varias fotos del invento. La primera, aunque parezca un costurero, es una réplica del primer ratón, en madera de sauce gregoriano con barniz templado al fuego. La segunda donde se muestro el mecanismo de funcionamiento de captura del movimiento de un ratón, y la tercera una foto de nuestro querido amigo Douglas Engelbart, por si un día lo encontráis por vuestro barrio y le queréis dar las gracias (si hacéis clic sobre cada una de ellas, las podréis ver en grande).

Por supuesto, no tengo ni que decir, que si queréis ampliar conocimientos, podéis acudir a la Wikipedia donde encontraréis mucha más información, y menos tonterías que las que pongo yo aquí…