Archivo del sitio

Purgadores de vapor. Parte 1

Tras el escaso éxito de “¿Por qué usamos vapor en la industria?” y ya que el blog es mío y hago lo que me da la gana, voy a comentar sobre unos componentes que solemos encontrarnos en las instalaciones de vapor, con una importante misión: separar dos mundos.

Esta misión, poética en mi descripción, indispensable en la realidad, no es otra que separar del vapor aquellos elementos que pueden aparecer en la instalación tanto en la puesta en marcha (momento crítico) como durante su funcionamiento habitual, ya se trate de condensado (nombre habitual que recibe el agua resultante de la condensación del vapor) o los llamados incondensables (aire).

Por no entrar muy en detalle, resumiremos que el vapor, una vez ha transportado y cedido su energía, condensa en agua (redundante, sí, pero aclara), que puede generar numerosos problemas en la instalación, que está diseñada para transportar vapor, no agua, y por eso debe ser purgada. Además, sobre todo durante las puestas en marcha, pueden crearse bolsas de aire (incondensables), que son empujadas hacia puntos de la instalación donde pueden crear problemas, así que deben ser eliminadas (venteadas).

No purgar el condensado de una instalación puede comportar numerosos problemas de proceso como pérdidas energéticas, anegamiento de equipos, bajadas de rendimiento, etc; pero también problemas graves de seguridad como golpes de ariete por arrastre, con una energía que puede llegar a reventar tuberías, y arrancar instalaciones.

Físicamente, tanto  se trata de válvulas automáticas que deben abrir ante la presencia de aire o condensado, y cerrarse ante la llegada de vapor. Existen diferentes tecnologías de purgadores, cada una de ellas con una serie de ventajas y/o inconvenientes, sobre todo asociadas a diferentes condiciones y requerimientos. Haremos un pequeño resumen, y trataré de poner una foto de cada fabricante que conozco, para que nadie se me enfade, y “en el futuro” os hablaré de cada uno de ellos.

bimetálicos

termostáticos

termodinámicos

cubeta invertida

boya

  • venturi, híbridas, etc…

Fuera de las instalaciones de vapor, nos podemos encontrar sistemas similares, con un funcionamiento muy parecido, pero que su función les hace denominarse de manera diferente:

– venteos. Válvulas automáticas que se abrirán ante la presencia de un gas en un circuito de líquidos. Mediante el conocimiento de los fluidos (gases y líquidos), y las condiciones de proceso e instalación, se diseñan dispositivos dimensionados específicamente para esta acción (p.e. en circuitos de aceite térmico, eliminar aire)

– drenadores. Exactamente igual que los elementos anteriores, pero para eliminar un líquido de un gas (p.e. en circuitos de aire comprimido, eliminar agua)

Anuncios

¿Por qué usamos vapor en la industria?

El descubrimiento del uso del vapor en la industria fue un gran avance, y motor de la revolución industrial. Todos hemos escuchado alguna vez esta historia, o la de nuestro amigo Watt, el último en darle un “empujón” a la máquina de vapor…

Como ya es un poco pesada la historia, y yo también soy un poco pesado, no os voy a hablar de la historia del vapor, ni de Watt, ni del camarero que le ponía copas. Vamos a ser prácticos, y os voy a explicar por qué se utiliza el vapor en la industria hoy en día.

De hecho, a veces resulta gracioso encontrarse con gente que piensa que el vapor es algo del pasado… lo que utilizábamos después de las carretas de burros, y también antes de los burros que ahora conducen carretas modernas, creo que les llaman automóviles…

El vapor es uno de los fluidos más comúnmente utilizados para calentar equipos o instalaciones en cualquier tipo de industria: química, petroquímica, alimentación, farmacéutica, o en procesos de como el de producción de papel, lavandería, humidificación y muchos más.

Y llegamos al kid de la cuestión, y es que existen un buen número de razones por las cuales usamos vapor en la industria:

  1. No necesita bombas para ser transportado de un lugar a otro (se realiza desde la misma caldera), que es el corazón de la red).
  2. No tiene peligro de incendio.
  3. Mediante dos válvulas en el circuito de vapor, podemos controlar fácilmente la presión y la temperatura de nuestra instalación.
  4. El vapor tiene un elevado poder calorífico por unidad de masa. Eso significa que nos permite transportar una buena cantidad de energía de un lugar a otro por cada unidad de masa.
  5. Tiene un excelente coeficiente de transferencia térmica (2,3 a 2,9 kW/m² °C). O sea, resulta fácil que el vapor “suelte” el calor que transporta en un punto más frío.
  6. Ese potencial energético puede ser utilizado para producir trabajo en turbinas (producir energía eléctrica) o bombas (producir energía mecánica).
  7. Mediante los equipos necesarios puede ser utilizado para producir vacío (aquello donde las plumas y las bolas de acero caen a la misma velocidad).

Y al final, no debemos olvidar que obtener vapor es relativamente sencillo, basta con calentar agua dentro de un recipiente, como en una olla.

Si en vez de una olla, es una olla express, que únicamente es un recipiente cerrado herméticamente, y le añadimos temperatura, obtenemos vapor a presión. En la industria eso mismo es una caldera, y ahora, controlando cada una de las salidas que podemos sacar de ella, podemos utilizar el vapor para calentar máquinas, instalaciones, el culo del jefe…

Amor de Daquella Manera

Gracias por este poquito de Amor a Daquella Manera